Laura Vélez: “Cuando llego a casa, es para los nenes” -VÍDEO

Por Maritza Díaz Alcaide / maritza.diaz@primerahora.com 03/16/2013 |
Vélez se “aísla” en Palmas del Mar, en Humacao, donde logra contacto con la naturaleza En San Valentín, la titular de la JCA les preparó bolsitas de regalos a sus tres hijos. (juan.alicea@gfrmedia.com)  
Vélez dice que lo más que le preocupa es el problema de los desperdicios sólidos.

Balance, balance, balance.

La nueva presidenta de la Junta de Calidad Ambiental (JCA) cree que es posible un desarrollo sostenible en Puerto Rico; que se puede echar hacia adelante la economía del país al mismo tiempo que se garantiza la protección de la ecología.

Según su filosofía, hay maneras de adaptar la ciencia en beneficio del ambiente, y puede haber nuevos desarrollos si se sabe cumplir con las leyes y reglamentos vigentes. Además, está decidida a probarlo.

Laura Margarita Vélez Vélez llega a la JCA luego de trabajar en la aplicación del derecho ambiental en representación del sector privado, por medio de dos de los bufetes más importantes de la Isla: O’Neill y Borges, y McConnell Valdés.

Pero antes de llegar a la Junta, ha tomado varios desvíos: en un momento dado, hizo un alto para disfrutarse a su primogénita y trabajó en un área ajena a su expertise legal.

Entre 2005 y 2006, se convirtió en la secretaria del Tribunal de Apelaciones. Ese fue un trabajo distinto, pero también enriquecedor, en el que llevó a cabo una labor eminentemente administrativa, desempeñándose por primera vez en el servicio público.


De Apelaciones volvió al bufete, donde se especializó en dos áreas que resultarían de suma importancia para su labor en la JCA: el área de uso de terrenos y el desarrollo energético. Como abogada, Vélez Vélez llegó a representar, entre otros clientes, a farmacéuticas y a proponentes de proyectos de energía renovable en los procesos de solicitud de permisos, desarrollo, conceptualización de proyectos y en el cumplimiento tanto de la reglamentación estatal como federal.

“Que se termine el Plan de Uso de Terrenos (PUT) es importante, porque eso nos va a permitir a nosotros planificar a largo plazo nuestro desarrollo”, asegura, lamentando que, por ese retraso, lo que ahora utiliza en los procesos de planificación son documentos viejos, de los años 70 y 80.

De los problemas que confronta su agencia, no duda en señalar que el que más le preocupa es el de los desperdicios sólidos. Su meta es que ese problema sea atendido de manera conjunta por los municipios, por el Gobierno central y la empresa privada.

Su interés por el ambiente

Vélez Vélez, nacida en Boston, Massachusetts, pero criada en el pueblo de Cupey, era buena estudiante de ciencias y matemáticas. Su papá, el neurocirujano pediátrico Jesús Vélez Borrás, siempre le dijo que no le siguiera los pasos porque era muy sacrificado.

Siguiendo su consejo, estudió ingeniería química en el Recinto Universitario de Mayagüez, donde tomó electivas relacionadas con el derecho ambiental. Ya graduada, supo a ciencia cierta que la ingeniería no era su camino y llegó a considerar la medicina –pese a lo que ya sabía–, pero al final tomó el rumbo hacia la Escuela de Derecho de la UPR y, desde ese momento, encontró su pasión: el derecho ambiental.

¿Cómo llega a la JCA, al gobierno del primer ejecutivo Alejandro García Padilla? Vélez Vélez ya conocía al gobernador, desde que éste lideraba la Secretaría del Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO). De hecho, el ahora primer ejecutivo era amigo del esposo de Vélez, el ex secretario de Hacienda Juan Carlos Méndez, a nivel de que ambos compartieron en el gabinete del gobernador Aníbal Acevedo Vilá.

“Había un grupo de personas que estaban trabajando con el nuevo gobierno, a los cuales también conozco. Me pidieron ayuda durante la transición y participé del proceso de las agencias ambientales... Todo se fue encaminando hasta que recibí una llamada del gobernador para convertirme en presidenta”, cuenta.

Cuando decide estudiar derecho ambiental, ¿se sentía ambientalista?

Era más como la curiosidad de cuáles eran las leyes y la reglamentación; toda la tecnología de control y cómo buscar alternativas que cumplieran con todo eso. Ese fue más mi enfoque... era más científico.

No todo es trabajo

A sus 39 años, la madre de dos niñas, de ocho y seis años, y un varoncito, de cuatro, tiene claras sus prioridades y, aunque le gusta leer “de todo”, últimamente balancea las resoluciones de la Junta con los libros de “Dr. Seuss” de sus niños.

“Cuando llego a mi casa, es para los nenes”, dice Vélez Vélez, quien se regocija hasta en las cosas más sencillas, como las bolsitas de San Valentín que les preparó a los nenes como regalo para sus amiguitos.

“Es cuestión de estar organizado... Cuando estoy con ellos, trato de darles tiempo de calidad... Eso no es negociable. Yo soy mamá primero; yo soy mamá segundo”, afirma sin dudar.

De vez en cuando, se escapa de la rutina a Palmas del Mar, en Humacao, cada vez que puede. Y allí se aísla y se pone en contacto con la naturaleza para frenar un poco el tren de vida que, poco a poco, se va acelerando.