Los abonados de  Humacao, Las Piedras y Naguabo que se suplen del río Blanco comenzarán a confrontar bajas presiones  y posibles  interrupciones en el servicio de agua potable como resultado de los ajustes operacionales que está implementando la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) para estabilizar la caída en los niveles del embalse.

“En estos momentos estamos a unos 50 centímetros sobre el nivel de control. Obviamente, tenemos que hacer unos ajustes específicos para ir preparándonos”, sostuvo Roberto Guzmán, director de la Región Este de la AAA. 

De no obtenerse los resultados estimados y persistir el periodo seco sobre la zona, la próxima fase de control podría incluir  un racionamiento de 12 a 14 horas, advirtió. “Esto nos va a dar a nosotros entre 10 a 15 días más para evaluar  la próxima fase”, dijo.

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La expectativa es reducir a cuatro centímetros la caída diaria del embalse y llevar la producción de galones a los nueve millones. Se afectarán  unas 100,000 personas.

Más sobre el racionamiento

Detalló que con esta determinación de reducción de presiones se está impactando a los abonados que se suplen de la planta de filtros de Humacao y la de río Blanco.

La planta de Humacao que suple a los residentes de Las Piedras usualmente no recibe agua  del río Blanco. Sin embargo, debido a que las tomas  de ríos que la suplen están muy por debajo de su cauce normal, han tenido que subsidiar la red con agua del río Blanco. 

La planta de Humacao está produciendo 3.2 millones de galones al día versus su operación regular de 4.9 millones. 

De llegar a imponerse un racionamiento, explicó que sería en un horario nocturno para no afectar el funcionamiento de las escuelas e industrias que operan en la zona.

¿Fajardo el próximo?

Entre los embalses de la zona, el del río Fajardo es otro de los que más está cayendo diariamente. 

Guzmán explicó que debido a su forma de cono, una vez este entre en su fase de ajustes operacionales probablemente se estaría imponiendo un racionamiento, contrario al de río Blanco, que se empezó con la reducción de presiones. 

“Mientras más bajo, más rápido bajan los niveles porque tiene menos agua y esa es la diferencia con río Blanco”, detalló el funcionario.

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