Lencha se robó el show en la graduación del RUM

Por María de los Milagros Colón 07/17/2017 |00:00 a.m.
Bryan De La Torre llevó a su gallina Lencha a su ceremonia de graduación donde obtuvo el grado de bachillerato en Ciencia Animal, de la facultad de Ciencias Agrícolas del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM). (Suministrada)  
Su dueño aprovechó para destacar la importancia de la agricultura.

“Lencha” es su gallina más guapa, grande y simpática; y una del centenar de aves con el que echó a correr sus sueños.

Bryan De La Torre llamó ayer la atención del País cuando desfiló con la gallina durante su ceremonia de graduación de la Facultad de Ciencias Agrícolas del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) y no, no lo hizo como parte de una tiraera a los gallitos y jerezanas del recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR).

“Lo hice por mis compañeros estudiantes”, dijo en entrevista con Primera Hora. Además de ser extrovertido, el joven de 24 años es conocido por vender huevos que obtiene del centenar de gallinas que ha criado desde hace poco más de un año.

“También lo hice para que (la facultad) de Ciencias Agrícolas se diera a conocer”, indicó. Según De La Torre, la gente subestima el valor académico de la facultad porque no entienden el gran alcance de la agricultura, la importancia de la seguridad alimentaria y la rigurosidad y variedad de la oferta en grados que ofrece la institución: Protección de Suelos, Horticultura, Agronegocios, Ciencia Animal, Economía Agrícola, entre otros.

“La gente me decía que no iba a llegar a ningún lado con la agricultura”, dijo antes de enumerar los proyectos en los que se ha involucrado que incluyen la Subestación Experimental Agrícola en Isabela y sus cultivos de soya, así como un año de trabajo para el Servicio Veterinario del Departamento de Agricultura de Estados Unidos con el auge de la influenza aviar.

Apenas le comentó a su familia el día antes de su graduación que llevaría a Lencha a la ceremonia, su madre le lanzó un “estás loco” y en minutos identificaron a la persona que confeccionó el saquito que le sirvió de toga al ave.

“Llévala, pero te arriesgas a que no te dejen entrar”, contó que advirtió su padre y así fue. 

Con toda su elegancia y un birrete tras su cresta, Lencha ocupó su lugar en el carro que los llevó desde Cabo Rojo al Coliseo Rafael A. Mangual en Mayagüez y cuando llegó la familia supo que tendrían que dejarla en un saloncito, pero el recién graduado movió sus fichas y logró desfilar con ella hasta la tarima donde no solo lo recibió el diploma, sino también aplausos y risas. 

“Cuando nos tocaba a nosotros (la clase de Ciencias Agrícola) ir, y ese era más bien el reto, los muchachos querían que la buscara, la busqué y me trepé a la tarima”, así, sin más, la gallina llegó a ese espacio medio sagrado donde los académicos visten sus mejores galas. También a las redes sociales de miles de puertorriqueños, claro, y a las salas de redacción de los periódicos.

Lencha es parte de un sueño

De La Torre admitió sin remordimientos que de sus casi cien gallinas, Lencha es su favorita. Ella responde a sus llamados, no hace mucho alboroto y es todo amor, “mansita como un perro”.

“Yo siempre he tenido animales, inclusive tuve una vaca y un toro”, dijo el joven. Pero sus favoritas son las aves.

Aunque a muchos le provocó risa, sino ternura, Lencha forma parte del sueño de De La Torre, que aspira a tener un negocio que poco a poco ha comenzado a desarrollar. 

Se ha propuesto crear una empresa que además de la venta trabaje la incubación de huevos fértiles, y que sirva como espacio de aprendizaje, por lo que ya ha comenzado a tocar puertas con sus profesores.

“Quiero dedicarme a una raza específica de gallinas ponedoras, estoy criando guineas también que no se patrocina mucho”, comentó.

Hace un año y medio compró sus primeras ocho gallinas. En ese grupo entró la querendona Lencha.

“Las crié en una urbanización como tres meses y luego las llevé a [un rancho en] casa de mi tía. Parecían perros de tan mansitas que eran”. Las trata con cariño, pero a Lencha “todo el mundo la cogía”. La gallina se deja querer.

“Empecé a vender huevos del país en Cabo Rojo, Mayagüez, Lajas, Moca…”. Todo a pequeña escala, por el momento. “No me deja unas ganancias súper porque yo vengo desde cero y estoy en ese proceso de hacer una propuesta”, agregó. También anda en búsqueda de una finca y ahorrando chavitos para invertir.

Según estadísticas del Departamento de Agricultura, para el año fiscal 2014 – 2015, la producción de huevos en el País aumentó en un 8 %, pero a esa fecha seguían siendo menos del 25 % del total de docenas que se consumen en Puerto Rico con poco más de 12 millones de docenas.

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