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Le quitan a su hijo porque la Isla no es segura

05/02/2012 |
Puertorriqueña pelea por la custodia de su hijo, que permanece con su padre sirio.

Llora al pensar en las situaciones más cotidianas. Piensa en su hijo Kamal mientras visita el supermercado y las lágrimas le consumen el rostro. Así ocurre cuando evoca cualquier otro momento de su rutina diaria. Su pequeño, de cuatro años de edad, se había convertido en una extensión de su persona, de su propia esencia.

Pero ahora la profesora universitaria Maha Abdel Rahim, una puertorriqueña de padre palestino y madre siria, desconoce si podrá ver a su hijo nuevamente.

El niño se encuentra con su padre, un comerciante sirio que ha utilizado todos sus recursos económicos para radicar recursos legales, tanto en Puerto Rico como en el estado de California, para reclamar la custodia del pequeño. Y ahora parece estar ganando la batalla legal.

Desde hace cerca de un mes, el menor se encuentra con su padre en California ante decisiones legales que se han basado en usar como argumentos algunos de los problemas sociales de Puerto Rico, como la alta criminalidad y los problemas relacionados con los servicios de salud y el sistema público de enseñanza, para inclinar la balanza en contra de la madre. El comerciante Rasim Hallum, un inmigrante que ha hecho negocios tanto en la Isla como en California, ha alegado a través de sus representantes legales que Puerto Rico no es un lugar adecuado para la crianza de un menor.

Hallum asumió la custodia temporera de Kamal hasta que se celebre otra vista en el tribunal de la ciudad de Indio, ubicada en el condado Riverside de California, el próximo 16 de mayo.

Mientras tanto, Abdel Rahim, profesora en el área de tecnología de Caribbean University y la Universidad del Este, se ha topado con puertas cerradas en la Oficina del Comisionado Residente y del Departamento de la Familia. El Gobierno de Puerto Rico se ha lavado las manos ante lo que considera que es un asunto que se debe dilucidar en los tribunales.

Maha Abdel Rahim,

“A uno lo mantiene la fe. Es algo tan difícil. Uno se siente vacío. Yo no tengo un alma, porque no tengo a mi hijo”, indicó Abdel Rahim.

De atenciones a una postura radical

La puertorriqueña, quien se crió en la religión musulmana, conoció a su ex esposo durante una salida de amistades en un restaurante árabe. El inmigrante estuvo tratando de salir con ella por meses. En varias ocasiones le envió flores y tuvo otras atenciones, hasta que la profesora decidió formalizar su relación.

Una de las características que más le atrajo de su ex esposo a Abdel Rahim era su devoción por el Islam. Pero ésta aseguró que su relación cambió drásticamente con el nacimiento de su hijo: su ex marido se radicalizó en la enseñanza del pequeño para que éste aprendiera árabe y practicara la religión.

Primera Hora no pudo contactar ayer a Hallum, pero su ex esposa aseguró que el inmigrante intentó privar al pequeño de películas de Disney y música para niños, entre otros medios de entretenimiento.

Aunque la religión musulmana continúa siendo una parte esencial de su vida, la profesora indicó que desconocía esta faceta de su ex esposo.

También comentó sobre otros eventos que transcurrieron en el seno de su hogar, que provocaron su ruptura irreconciliable, la cual se dio en el condado de Riverside.

Por la naturaleza de su trabajo como educadora, la profesora podía dictar tanto cursos en Puerto Rico como a distancia desde California.

Pero estando en California, ya separada de su esposo, la puertorriqueña se enteró de que Hallum intentó gestionar el traslado de su hijo a Siria, uno de los países que actualmente vive una de las peores guerras civiles que se han dado en el mundo árabe. Aseguró que un imán en Puerto Rico notificó a su padre, el abuelo materno del pequeño, de que su antiguo yerno gestionaba el viaje.

Con el consentimiento de Hallum, la madre viajó a Puerto Rico, con su hijo, en marzo de 2010. Pero ya en abril de ese mismo año el padre viajó a Puerto Rico para llevarse al pequeño. Se inició una larga batalla legal, tanto en California como en Puerto Rico pero, ante la dilación del caso en el foro estatal, un juez en California solicitó un acuerdo de mediación que fue firmado por las partes, pero que se hizo añicos con más pleitos radicados en el estado y el territorio.

Finalmente, el pasado febrero, el padre llegó a Puerto Rico armado con una decisión judicial que le otorgaba la custodia provisional del menor, pero en la que medió un extenso documento en que se resaltaron la violencia, la pobreza y la falta de oportunidades en la Isla.

Una jueza del Centro Judicial de San Juan, Áurea Torres Hernández, secundó la decisión del juez de California, asegurando que los procesos del Estado no habían estado viciados y cumplían con el debido proceso de ley.

Cabe destacar que Abdel Rahim, aparentemente, también resultó perjudicada por la dilación con la cual se estaban llevando a cabo los procedimientos en Puerto Rico, y la decisión de otro juez que no le dio la custodia en medio de los procesos que se estaban llevando en California.

“(En una evaluación del caso) se dice que yo había introducido a mi hijo a una nueva cultura, y que vivir aquí es vivir pobreza”, dijo.

La madre se quiebra en llanto cuando recuerda el día de la entrega de su pequeño al padre, quien se encontraba con un emplazador, el pasado 1 de abril. Se lo entregó en una farmacia de Río Piedras y trató de que su hijo no se percatara de su tristeza.

“Mi hijo siempre ha estado conmigo” , dijo.