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Miles se unen al maratón puertorriqueño de lectura

10/01/2010 |11:38 a.m.
No había silencio. Por el contrario, la mayoría hablaban entre sí, discutían lo leído, lo dramatizaban, cuestionaban y comentaban.

La cancha de la Escuela Elemental de la Universidad de Puerto Rico (UPR) se convirtió hoy en un gran espacio de lectura para cerca 300 personas, entre estudiantes, padres y maestros.

No había silencio. Por el contrario, la mayoría hablaban entre sí, discutían lo leído, lo dramatizaban, cuestionaban y comentaban.

El evento formó parte del Quinto Maratón Puertorriqueño de Lectura que celebra desde el primer viernes de octubre desde el 2006 el Centro para el Estudio de la Lectura, Escritura y la Literatura Infantil (CELELI) de la Facultad de Educación de la UPR y la Asociación Puertorriqueña de Lectura (APULEC).

"La lectura es importante para todo ser humano. Hay muchas personas que piensan que el internet y la tecnología limitarán el ejercicio y los libros, pero hasta para entrar al internet hay que leer y vemos que muchos adultos y niños no disfrutan de la lectura", consideró Ruth Sáez Vega, directora de CELELI.

La catedrática de la Escuela Graduada de Educación de la UPR, sostuvo, sin embargo, que la lectura provee un sinnúmero de beneficios y placeres en todos los niveles.

Para los adultos puede ser un tiempo de relajación y satisfacción. En los niños, estudios han demostrado que ayuda a ampliar su vocabulario y destrezas para que éstos dialoguen más sus sentimientos y emociones.

"Lo que queremos es incentivar y motivar a las personas a leer, pero leer por placer y disfrutar de ese tiempo", explicó Sáez Vega sobre uno de los objetivos del maratón.

Cerca de 32.000 personas se matricularon en el portal del evento para participar, en grupo o en solitario, sacando algún espacio del día para leer.

La cantidad de participantes duplica la del año pasado cuando que se registraron casi 16.000.

Como parte de la iniciativa, la Facultad de Educación de la UPR se paralizó a las 10:00 de la mañana, y estudiantes, profesores y empleados dedicaron unos minutos a leer. Personas involucradas con el evento ya habían pasado por los pasillos del edificio distribuyendo libros.

La experiencia ha sido, según Sáez Vega, que una vez las personas se dan la oportunidad de escoger una lectura para disfrutarla, el ejercicio pasa a ser parte de la rutina diaria.

"Lo que promovemos este día, lo promovemos para todos los días. Queremos ampliar la comunidad lectora en Puerto Rico", puntualizó la profesora.