Nadie vio pelo de niño caer

01/31/2013 |
Directora acepta que la educadora tenía una tijera de kínder en la mano e hizo el sonido de cortar sobre la cabeza del estudiante sin tocarlo.

Guayama. Como un proceso injusto y doloroso describió Carmen Rodríguez Rivera, directora de Saint Patrick’s Bilingual School, la situación que atraviesa la maestra Camille Díaz Santos tras ser acusada de maltrato institucional y ley de armas por presuntamente cortarle el pelo a un estudiante de octavo grado.

La maestra de historia, que lleva tres años en este colegio, fue acusada la semana pasada por hechos ocurridos el 22 de octubre de 2012 y según la directora la educadora nunca tocó al menor.

“Esto nos ha afectado mucho y aún no hemos podido superarlo”, comentó la directora del centro privado de educación.

Narró que ese día la maestra se encontraba en el salón redactando un examen mientras los estudiantes hacían una tarea pasiva. Contó que en varias ocasiones le llamó la atención al estudiante. “Ella se paró al lado del pupitre y con una tijera de kínder hizo el sonido de cortar sobre su cabeza sin tocarlo y él le dijo ‘misis, me cortaste el pelo’”, mencionó Rodríguez Rivera.

Señaló que los estudiantes vieron a la maestra con la tijera en la mano, pero no vieron el pelo caer y mucho menos en la camisa del alumno de 13 años. Sostuvo que el estudiante siempre es muy bromista y pensaron que él se lo decía como una broma.

“Acepto que ella tenía las tijeras, pero nunca fue su intención hacerle daño físico ni emocional al niño”, aseguró.

Indicó que la madre del menor les habló en tono amenazante por el supuesto incidente y presentó una querella en el Departamento de la Familia.

La directora manifestó que la agencia visitó el colegio y entrevistó con el consentimiento de los padres a varios estudiantes que estuvieron en el salón de clases y que muchos defendieron a su maestra y dijeron todo lo que sucedió.

Recordó que tras el suceso, todo en la escuela siguió con normalidad y que incluso el estudiante continuó en sus clases sin problemas. “Al otro día de la acusación, el niño estaba como si nada en la escuela”, añadió.

Sin embargo, tiempo después se enteró que la agente Yanixia Sánchez de la División de Delitos Sexuales de Guayama consultó el caso con la fiscal Lorraine Acevedo y deciden someter cargos contra la maestra.

“La Policía ni tan siquiera ha visto ni ocupado la tijera”, dijo la directora de la escuela.

Esta insistió en que el proceso de acusación no fue justo ya que no les dieron la oportunidad de explicar lo sucedido.

Devastada la educadora

La directora destacó que cuando Díaz Santos se enteró que le colocarían un dispositivo de supervisión electrónica (grillete) “se le cayó el mundo”.

“Le destruyeron la vida en un segundo y ella no lo merecía”, comentó Rodríguez Rivera. Asimismo, señaló que si la maestra fuera una maltratante, los mismos estudiantes lo hubieran expresado y que por el contrario todos la quieren y respetan mucho.

“Cómo le digo a mis nenes que crean en la justicia y sean de ley y orden viendo estas cosas”, expresó con tristeza, mientras decía que los estudiantes preguntan todos los días por el regreso de su maestra.

Los niños del salón de Díaz Santos le prepararon una pancarta con mensajes de apoyo que la directora colocó en una pared de la oficina. Igualmente, indicó que las acusaciones no son motivo para despedirla, por lo que solo la retiró del salón de clases mientras transcurre el proceso judicial.

“Sería injusta con ella si la despido”, dijo.

Argumentó que no guarda rencor hacia la madre ni hacia el niño y lamentó mucho que la progenitora acudiera ayer a darle de baja en medio del semestre académico.

La directora no quiso abundar si existen otros incidentes con el menor o con la madre.

Manifestó que confía en Dios y en que todo saldrá bien en la vista preliminar el 11 de febrero.

reacciona Secretario de Educación

El designado secretario del Departamento de Educación, Rafael Román, expresó que el caso de esta maestra debe poner a reflexionar a todos, no tan solo a los educadores.

“Indudablemente, bajo ninguna modalidad el maltrato de menores se puede tolerar, mucho menos de aquellos que estamos llamados a garantizar el mejor bienestar de nuestros niños y jóvenes”, destacó el Titular de Educación.

Del mismo modo, mencionó que las instituciones educativas tienen que asegurarse de que se siguen al pie de la letra los procesos estipulados por la Ley 246 sobre el bienestar de los menores.

“Nuestra función es atender la más mínima sospecha de maltrato y esto implica tomar las medidas preventivas y referir al Departamento de la Familia”, reiteró Román.

Primera Hora intentó obtener una reacción de la fiscal Lorraine Acevedo, pero esta nunca respondió las llamadas.