Las cosas más sencillas, como una llamada telefónica para dejar saber la ubicación de un individuo, suele ser considerada algo rutinario para la mayoría de la población, pero no es así para los miembros de la comunidad sorda.

Esta población, estimada en 200,000 individuos en la Isla, lucha día a día con las barreras de la comunicación, las que pueden surgir en diversas situaciones cotidianas, incluida ir de compras.

Este jueves, el centro comercial Plaza Las Américas presentó dos nuevas tecnologías dirigidas a facilitar la experiencia de visitar el mall para las personas sordas.

El primer programa es el Servicio de Video Relevo para Sordos (SVRS). Por medio de una cabina telefónica equipada con cámara y pantalla de vídeo, ubicada al lado del centro de servicio al cliente en el atrio central de Plaza, la persona sorda puede hacer una vídeo-llamada a una persona oyente utilizando los servicios de un intérprete de lenguaje de señas. Cuando la persona sorda inicia la comunicación, le contesta el operador-intérprete, quien a su vez, es la persona que hace la llamada a la persona que se intenta contactar. El intérprete lleva la comunicación a ambos lados de la conversación.

Este servicio ya está disponible en el centro comercial.

La otra tecnología presentada es la de "Video Remote Interpreting" (VRI). En el caso de esta tecnología, las personas sordas podrán utilizar un Ipad, que estará ubicado en el centro de servicio al cliente, para comunicarse con los empleados de los comercios que visitará.

Su funcionamiento es bastante similar al anterior. El usuario de la tableta subirá una aplicación que lo comunicará con un intérprete de lenguaje de señas que a su vez lo ayudará a comunicarse con los vendedores en las tiendas.

Este proyecto será implementado a partir del 1 de junio y se utilizará a modo de prueba durante tres meses. En este caso, es imprescindible que haya señal de Internet para que su funcionamiento sea efectivo .

La gerente de comunicaciones de Plaza, Lorraine Vissepó, aceptó que el VRI podrá utilizarse solo en aquellas áreas del centro comercial donde haya señal de Wi-Fi.

No obstante, Vissepó adelantó que la gerencia del centro comercial trabaja con un proyecto de Wi-Fi para sus instalaciones, del cual espera la primera fase esté implementada a finales de año.

Para utilizar las tabletas las personas tendrán que registrarse y pagar un depósito de seguridad, que según la gerencia todavía no está definido a cuánto ascenderá. El tiempo máximo para usar el equipo será de dos horas y al entregar el equipo, se devuelve el depósito.

“Es una oportunidad extraordinaria y bendecidos porque Plaza Las Américas, así sea de una manera privada, hizo esto”, manifestó la profesora Milagros Bauzá.

“El Colegio San Gabriel para niños sordos y todo lo que tiene que ver con la comunidad sorda lo que intenta es que la cultura puertorriqueña cree conciencia de que existe una comunidad sorda en Puerto Rico”, agregó la educadora.

Estudiantes del colegio fueron invitados a la presentación de los servicios. El coro de la institución deleitó a los presentes con su interpretación de la canción Imagine de John Lennon. 

Otro que vio con buenos ojos la iniciativa fue el procurador de la Oficina de Personas con Impedimentos, Iván Díaz.

“Reconocemos que esto es un paso de avance para que la comunidad sorda reclame ese espacio donde sus derechos sean reconocidos. Aquí Plaza da un paso de avance con el que la comunidad pueda sentirse en igualdad de condiciones”, dijo Díaz.

“Exhortamos a la comunidad sorda a que sigan reclamando sus espacios, reclamando sus derechos. Seguiremos reclamando para lograr la inclusión y la igualdad”, añadió el procurador.

La alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, quien transmitió la inquietud de las personas sordas al presidente de Plaza, Jaime Fonalledas, no podía estar más feliz con el anuncio.

Haciendo gala de su conocimiento del lenguaje de señas, la alcaldesa saludó a los presentes y se comprometió en continuar la lucha por conseguir la igualdad a su población.

De hecho, Cruz anunció que ya tiene corriendo un programa educativo con el cual prepara a empleados municipales en el lenguaje de señas. El programa ya se implementó con los policías municipales y continuará con los empleados de la Oficina de Manejo de Emergencias.