Proponen que sean los alcaldes los que impongan la Ley Seca

Por Daileen Joan Rodríguez 09/05/2013 | 03:49 p.m.
El alcalde de Sabana Grande, Miguel “Papín” Ortiz, dijo que solicitará la presentación de un proyecto de ley “para que la Ley Seca la establezcan los alcaldes en sus municipios y no el Gobernador”. (Para Primera Hora / Olimpo Ramos)  
Negocios tuvieron pérdidas.

Sabana Grande.- Hizo mucho calor, no ha llovido como se espera, y como hacía sol varios buscaban aplacar el calor dándose una “fría”, la que no pudieron dársela hasta el mediodía de este jueves, luego que pasó la emergencia por el sistema atmosférico Gabrielle.

Para Samuel Figueroa, propietario de la lechonera Figueroa en Sabana Grande, ubicada en la intersección de las carreteras PR- 2 con la PR-102 hacia San Germán, la orden ejecutiva conocida por Ley Seca impuesta por el gobernante cada vez que hay un anuncio de tormenta, le representa pérdidas de hasta un 30% de las ganancias que en un día regular de negocios.

En este caso, la tormenta Gabrielle, que se degradó este jueves en la mañana a depresión tropical, no había dejado pérdidas materiales por efecto del viento o la lluvia, pero sí en las ventas por la prohibición a las bebidas alcohólicas.

“La venta de bebidas alcohólicas es parte de las ganancias y el detenerlas en un negocio como este, que está abierto desde temprano en la mañana, afecta. Creemos que hay gente que tiene el mismo horario que nosotros, pero no. Hay gente que sale a trabajar, como camioneros que entran de madrugada y terminan labores por la mañana, quieren comer a esa hora y darse una cerveza”, dijo Figueroa, quien reclamó un crédito de un día por las patentes que ha pagado.

Ante este marco, el alcalde de Sabana Grande, Miguel “Papín” Ortiz, dijo que solicitará la presentación de un proyecto de ley “para que la Ley Seca la establezcan los alcaldes en sus municipios y no el Gobernador”.

El Alcalde, afiliado al Partido Popular Democrático, dio como ejemplo que algunos fenómenos atmosféricos pasan por zonas de Puerto Rico, que no necesariamente afectan a otras zonas, pero aun así la ‘ley seca’ aplica a toda la Isla.

“Creo que debe surgir algún proyecto de ley que indique que sean los alcaldes quienes puedan establecer la ‘ley seca’ a base de la emergencia que esté ocurriendo en el momento. De esa manera, no se afectan (los municipios) donde no esté pasando nada”, comentó Ortiz, quien le enviará una carta a los presidentes de los cuerpos legislativos “porque creo que es razonable y que nadie se va a oponer a eso”.

“Le conviene al Gobernador y a la gente. Donde haya la emergencia, allí el Alcalde hará lo propio y donde no, pues no es necesidad”, afirmó el funcionario municipal minutos después de que Gabrielle pasara a ser depresión tropical y el gobernador Alejandro García Padilla levantara la orden ejecutiva de la ‘ley seca’ este jueves al mediodía.

El comerciante Figueroa indicó favorecer el planteamiento del alcalde Ortiz, pues lo que dejó de vender por la vigencia de la ‘ley seca -que consideró innecesaria para la zona Oeste- “representa casi un 30% de la venta diaria”.

 Minutos antes de haberse anunciado que se podía vender licor, Víctor Tirú y Oscar Vega, ambos de Guánica, se sentaron en la lechonera Los Biónicos en la carretera PR-102 en Sabana Grande, con una botellita de agua para aplacar el calor.

 Tirú apoyó la propuesta del alcalde Ortiz “porque si no hay necesidad y no está ocurriendo nada, la idea es buena”.

Vega añadió que “también es bueno para los negocios porque así pueden mover su economía. Hay pueblos que están bien estancados y eso los ayudaría”.

“Yo le voy a decir una cosa. Estoy de vacaciones y he trabajado más en tres semanas, que en 60 años de trabajo. Vine a ver este hombre (dijo señalando a un compañero) que hacía años que no lo veía y nos damos la friíta para luego bajar a casa a trabajar otra vez”, expresó Ángel Santos.

Contrario a Santos, su compañero Bienvenido Santiago indicó estar de acuerdo en sea el gobernante quien decrete la ‘ley seca’ para el país a manera general, “para que todo el mundo esté igual”.

“Fíjese, si estamos en San Germán y allí no se puede beber, pues nos vamos pa’ Sabana Grande, donde sí se puede”, concluyó Santiago.