Protestan contra la construcción del delfinario en San Juan

11/20/2011 | 01:25 p.m.
El grupo insiste que detrás de la construcción de este proyecto hay un mercado multimillonario.

Dentro de su inocencia y  sus cinco años, Jayro Giraud  tiene algo bien claro, y es que  los  delfines deben vivir en su hábitat natural.

El pequeño defendió que la especie viva en mar abierto, no sólo porque así pueden reproducirse, sino también para que estén junto a su familia y  sean felices.  “Ellos necesitan vivir en el mar para encontrar los alimentos de ellos de verdad... y para que hagan bebés delfines”, dijo el pequeño  que llevaba en su cuello un dije en forma de esta especie.

El niño sostiene que la única razón para  en que un delfín puede ser retirado de su entorno es  para curarlo. “Si están heridos es que podemos llevarlos al hospital de delfines”, y añadió  rápido decir que  después hay que devolverlos al mar.

Y, ¿qué piensas de las personas que nadan con delfines?

Bueno, si es en el mar, saludándole, sí. Pero si lo  traen  al delfinario para siempre, es malo.

“A los delfinarios en el mundo, los botamos para que hayan más delfines”, indicó el pequeño,  quien cargaba con un disfraz del mamífero. 

Giraud formó parte del grupo de personas que se manifestaron hoy en contra del desarrollo de un delfinario, proyecto  propuesto por el alcalde de San Juan, Jorge Santini, para el tratamiento de ciertas condiciones de salud.

El Comité por Delfines Libres de Puerto Rico,  se opone a la iniciativa por entender que el encierro del mamífero acuático es una  especie  de maltrato, así como lo es la forma en que  éstos son capturados para su venta.  A esto se suma que científicamente no están probados  los beneficios de la delfinoterapia para tratar a pacientes de ciertas condiciones, como el autismo.

El grupo aclaró que no se trata de una lucha personalista contra el Ejecutivo Municipal, sino contra el encierro de la especie. “Los delfines son unos animales muy inteligentes. Está  probado que  se deprimen cuando están en cautiverio, es una situación bien traumática cuando se les captura del océano para traerlos a este tipo de parques”, señaló Laura Coss, portavoz del Comité.

Dijo que  mientras un delfín en su hábitat natural puede vivir hasta 45 años, en encierro no sobrepasan  los  cinco años.  Además, durante el proceso de captura,    aquellos ejemplares que no  son aptos para adiestrarse son matados cruelmente. “El proceso de captura es contribuir a esas matanzas contra estos animales y por eso nos oponemos”, insistió sobre el procedimiento  que quedó  plasmado en el   documental The Cove.

El grupo estuvo  tres horas frente al balneario de El Escambrón, en Puerta de Tierra, lugar donde se propone erigir  el proyecto, repartiendo información escrita con algunos  puntos del porqué, a su juicio,  hay que decirle  no al delfinario de San Juan. 

Reacciona Santini

Por su parte, el Ejecutivo Municipal  expresó a través de comunicado de prensa que  su interés principal en desarrollar la obra  es la población de niños autistas y con  síndrome Down.

“Por cada uno de esos manifestantes, hay miles de niños y niñas autistas y con síndrome Down esperando por una alternativa que los ayude a poder desarrollarse, hay miles y miles de padres y madres implorando por que el Gobierno sea creativo en la búsqueda de alternativas”, comentó al sostener que la terapia asistida no le hace daño al delfín.

Se catalogó como un animal lover y mencionó las  que para él han sido una serie de  obras a favor de la protección de  los animales.