Puñaladas que aún no sanan-VÍDEO

Por Jayson Vazquez Torres / jvazquez@primerahora.com 03/13/2013 |
Cuando supo que su hijo Derick había sido herido, lo único que Bethzaida Gotay pudo pensar es que se lo habían matado. (tonito.zayas@gfrmedia.com)  
Mientras niños peleaban, testigos vieron que una madre le dio una cuchilla a su hija para que atacara a la víctima de los golpes.

Juncos. Aunque las heridas en la piel ya sanaron, el dolor y la indignación siguen vivos en una madre que exige justicia para su hijo.

Cada vez que Bethzaida Gotay Feliciano repasa en su mente lo que le pasó hace año y medio a su primogénito, Derick Joel Rivera Gotay, no puede aguantar las lágrimas. Pero peor aún se siente cuando ve que los responsables de su dolor no enfrentan pena alguna.

Su hijo, que cursaba el séptimo grado en la escuela intermedia José A. López, en Juncos, se enfrascó en una pelea con otro adolescente del noveno grado y recibió dos puñaladas en la espalda, aparentemente, por la hermana mayor del atacante.

“Ese día me encontraba laborando y como a las 2:30 de la tarde recibo el mensaje de mi sobrina indicándome que corría el rumor en la escuela de que el nene iba a pelear”, narró la mujer sobre cómo se desarrolló el incidente el 11 de octubre de 2011.

El detonante de la trifulca, según contó el mismo Derick, fue una risa traviesa por un incidente que había ocurrido en el almuerzo.

“Yo estaba en el comedor de la escuela. El nene con el que yo peleé estaba molestando una nena. Viene un compañero mío, se para y le tira con una china, y yo me pegué a reír. Cuando vamos a llevar la bandeja, me pongo a reír y él me dijo que por qué yo me reía, y le dije que porque le habían tirado una china”, confesó el muchacho, que ahora tiene 14 años.

La molestia creció y allí fue que cuadraron para enfrentarse a los puños una vez acabara el día escolar.

 
Puñaladas que aún no sanan

Mientras niños peleaban, testigos vieron que una madre le dio una cuchilla a su hija para que atacara a la víctima de los golpes.


Al enterarse del lío, Bethzaida contactó a su esposo y padre de Derick, Rafael Rivera Tolentino, para que fuera a recogerlo lo antes posible. El hombre salió de su trabajo, llegó al plantel y le exigió al muchacho que se fueran del lugar.

“Cuando caminan el tramo hacia el carro, que ya mi nene se está montando, ahí los estudiantes empiezan a gritarle: ‘Por ahí viene, ten cuidado’”, contó Bethzaida. Allí comenzaron a pelear. El altercado duró menos de un minuto.

“Me caí al piso y viene papá y me recoge, y mi prima le dice que tengo heridas en la espalda y él me levanta la camisa, y pues me lleva al hospital”, recordó el menor.

Derick Joel nunca se percató de las puñaladas y asegura que lo que sí sintió fueron como dos puños en la espalda y que luego le faltaba el aire. Como resultado del ataque, su pulmón derecho colapsó.

“Cuando (mi esposo) me dijo que el nene estaba herido, mi mundo se vino abajo, y dije: ‘Me lo mataron’”, confesó la mujer, quien llegó al hospital donde estaba su hijo y se encontró con la supuesta responsable de las puñaladas y la madre de esta.

“Fueron dos puñaladas y fue la hermana del nene con el que el mío peleó, porque lo que llega a nuestros oídos y lo que todo el mundo dice es que mamá fue quien le dio la cuchilla a la nena para que apuñalara al nene, que si veía al hermano ajorao, que le diera las puñalás”, aseguró la madre.

“Mi sobrina, en el hospital, le dice a los guardias allí: ‘Fue ella, fue ella’ (refiriéndose a la hermana del menor agresor), y los guardias no hicieron nada”, reveló la madre sobre la indiferencia que, desde el principio, ha sentido de parte de la Policía y el Tribunal de Caguas.

La evidencia existe: incluso hay dos fotos que muestran lo que parece ser una mujer, puñal en mano, detrás de Derick. La madre de la aparente agresora, a la que apodan “Pinina”, dijo a la Policía que Derick se había cortado con una verja. Sin embargo, en el Centro Médico en Río Piedras, adonde fue trasladado el estudiante, certificaron que la herida concordaba con una provocada con un objeto cortante, como una arma blanca.

La Policía tomó la querella, pero en el Tribunal de Caguas determinaron no encausarla porque, según Bethzaida, un psicólogo la declaró no procesable para enfrentar juicio. Aparentemente, la joven tiene algún tipo de retraso mental.

“Como madre, digo, puede ser que ella tenga su discapacidad, pero ella comoquiera agredió un niño, por poco le quita la vida a un joven y, si no es procesable, que la metan en una institución mental, porque personas como esta no pueden estar en la libre comunidad apuñalando a cuanto joven hay por ahí”, sentenció la mujer.

El adolescente que comenzó la pelea fue expulsado de la institución, y Derick estudia ahora en otra escuela.

“En enero fui a verificar el estatus del caso y a ver qué procedía. No pude hablar ni con la fiscal del caso ni con el agente”, detalló la madre sobre la frustración que siente al verse de manos atadas para proteger a su hijo. Incluso intentó conseguir una orden de protección y no lo logró.

No obstante, Bethzaida pide ayuda no solo para su hijo, sino para la joven que lo apuñaló, porque entiende que necesita atención psicológica y no la está recibiendo.

La historia de Derick es de supervivencia, pero pudo haber sido otra. Afortunadamente, ve con optimismo el futuro y sueña con ser baloncelista profesional.

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