El vía crucis de Rosemary Díaz Castro ha sido largo y agónico. ([email protected])  
Artículos de primera necesidad y la labor voluntaria han llegado tras conocer la historia de rehabilitación de la mujer que antes deambulaba.

Conocieron su calvario, se conmovieron con la historia que enmarcó su vida como deambulante y adicta a drogas, pero también se reconfortaron al ver su rehabilitación. Y, ahora, quieren ser parte de su futuro.


Atraídos por la historia de Rosemary Díaz Castro, varias personas crearon una red de solidaridad para apoyar a la mujer que relató cómo poco a poco ha logrado salir del abrumante mundo de la adicción gracias al acogedor tratamiento que recibe hace cuatro años en el albergue La Perla de Gran Precio, una organización de base comunitaria que busca mejorar la calidad de vida de mujeres con el VIH/SIDA, deambulantes o adictas a drogas.

Así lo confirmó a este diario Lissette Alonso, fundadora del hogar establecido en Bayamón donde se atienden a 35 mujeres con diversas necesidades físicas y mentales. Algunas de ellas, incluso, están encamadas.

“Es maravilloso lo que sucedió luego del reportaje. Primero porque hizo que la dignidad y autoestima de Rosemary subieran y eso ayuda a su rehabilitación y sirve de ánimo para que otras mujeres en adicción como ella, vean que sí hay posibilidad de un cambio”, dijo Alonso.

De otra parte, agregó, que la noticia provocó que varias personas llamaran al hogar para ofrecer servicio voluntariado, un esfuerzo de bondad y humanidad que Alonso valora “muchísimo”.

“Hay ánimo de mucha gente para querer ayudar, y eso es bien bonito. También en estos días hicieron una actividad en una comunidad donde recogieron pampers y otras cositas que nos van a entregar próximamente”, añadió.

Mantener estables todos los servicios comunitarios ha sido un gran reto para la organización debido a la crisis fiscal que atraviesa el País.

Si usted quiere ayudar a La Perla del Gran Precio y sus demás programas – incluido el hogar de niños El Pequeño Joshua- puede hacerlo con trabajo voluntario o aportando artículos del hogar y de primera necesidad tales como: jabón de baño, cepillo de dientes, pasta dental, antibióticos en crema, pañales de niños de 0 a 3 años, pañales de adultos, guantes desechables, detergentes, entre otros.

Para más información pueden comunicarse al (787) 282-0012.

 
Rosemary no se rinde ante el calvario de la adicción


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