Rinden homenaje a los ancestros africanos en Loíza

10/12/2012 | 06:00 p.m.
La entrega de la ofrenda fue un acto solemne, de profundo respeto. Una señora lloró, pero también hubo sonrisas, especialmente de mujeres que día a día trabajan con la afirmación de la identidad.

Loíza. “Dicen que ya se fueron muchos que no volverán jamás. Cuentan que allí mi amo no manda, que manda otro señor. Juran que hay negros que son libres, que bailan otro son. Mujer, cuídame mi tambor y mi futuro y mi rabia. Cuídame el corazón”.

Allí en la costa de Piñones, la folklorista Norma Salazar declamaba una estrofa del poema Canto del cimarrón de Dinorah Marzán y dirigía los cánticos; cinco mujeres y una niña cargaban una ofrenda floral y varias decenas de personas caminaban tras ellas en dirección al mar. Una vez en la orilla, depositaron las flores en el agua y las dejaron ir, en homenaje a nuestros ancestros africanos que murieron víctimas de la trata humana y la esclavitud durante la conquista europea de América.

Este viernes, cuando se conmemora el Día de la Raza, un grupo de puertorriqueños observó la fecha de manera especial, no solamente recordando a los esclavos y libertos, sino también resaltando y agradeciendo la aportación de sus descendientes que todavía hoy tienen que enfrentar la marginación y el discrimen, y a quienes algunos quieren relegar a la invisibilidad.

El Grito de los Excluidos y las Excluidas, que es un movimiento latinoamericano surgido en el 1995, y que tiene representación en Puerto Rico desde el 2002, organizó la actividad junto al Proyecto Caribeño de Justicia y Paz, que procura la inclusión y la solidaridad.

La entrega de la ofrenda fue un acto solemne, de profundo respeto. Una señora lloró, pero también hubo sonrisas, especialmente de mujeres que día a día trabajan con la afirmación de la identidad.

“Nosotros celebramos la resistencia del pueblo. El Proyecto Caribeño de Justicia y Paz y nosotros elegimos este año hacer una ofrenda floral a nuestras ancestras y nuestros ancestros, que millones de africanos y africanas perdieron la vida en esa travesía de tráfico humano, y lo que significó la esclavitud para nuestro pueblo”, explicó Hilda Guerrero, que describe el Grito como un espacio de reflexión en vez de una organización.

Este homenaje coincidió con el décimo aniversario del Puente Cultural de Africa a Piñones, organizado por la Corporación Piñones se Integra (COPI) y que busca educar sobre nuestras raíces africanas mediante manifestaciones artísticas.

Este viernes, en el Centro se ofrecieron talleres para hacer turbantes, hubo venta de ropa y accesorios, y el espectáculo musical ha estado a cargo de reconocidos grupos como Majestad Negra y Los Pleneros de la 26. La tarde y noche será de bomba, plena y baile, más que cualquier otro fin de semana.