Con pase VIP los Testigos de Jehová.

Podrán recibir la llave, el beeper, la contraseña de seguridad o cualquier otro dispositivo para entrar a una comunidad con control de acceso sin guardia de seguridad, para poder llevar su palabra y no le tendrán que rendir cuentas a nadie, con excepción de Dios.

Los Testigos de Jehová se anotaron una rotunda victoria judicial para poder predicar y distribuir materiales en las comunidades “cerradas” que carecen de un guardia mediante una orden del juez federal Gustavo Gelpí, que les da a varios municipios, incluyendo la capital, hasta el próximo 17 de abril para implantar el dictamen y establece multas de $100 diarios por cualquier violación.

En las comunidades con guardia, ya deberían haber podido entrar y predicar sin problema, pero en aquellas comunidades sin guardia se les debe proveer a los feligreses todo lo que requieren para acceder a los predios.

Pero una de las abogadas de la parte demandante del caso, Nora Vargas Acosta, se alejó de calificar la orden del juez como una “ victoria” , sino como un intento del Tribunal Federal de garantizar el derecho de culto y de libre expresión de los cristianos.

“Entendemos que el tribunal ha hecho un esfuerzo enorme para garantizarle el derecho (a los demandantes)”, indicó Vargas Acosta. “ Las calles son públicas. Y si la libertad de expresión está garantizada, es precisamente en las calles públicas”, añadió la abogada.

La controvertida demanda de los Testigos de Jehová data del 2004. De hecho, alcanzó el Tribunal Supremo de Estados Unidos, donde se confirmó una decisión del Primer Circuito de Apelaciones de Boston. El juez federal Gustavo Gelpí emitió la orden para implementar un plan.

No obstante, la representación legal de los Testigos de Jehová también mostró alguna cautela por las nuevas obligaciones que caerán sobre los hombros de sus clientes al convertirse en custodios de llaves, entre otros dispositivos, que se requerirán para entrar a, posiblemente, cientos de urbanizaciones en los municipios demandados. Además de San Juan, se incluye Bayamón, Ponce, Dorado, Gurabo, Santa Isabel, Trujillo Alto y Caguas.

¿Qué evitará la falsa representación?

Esa es una interrogante que nos preocupa. Te tenemos que decir que tenemos nuestras preocupaciones.

Aunque la orden prohíbe que los Testigos de Jehová compartan los instrumentos de entrada de las urbanizaciones con otras personas o entidades, posiblemente se tendrán que delinear planes y mantener conversaciones para salvaguardar las medidas de seguridad de dichos lugares.

La determinación también podría abrirle el paso a más acciones legales de otras entidades o ciudadanos particulares que soliciten acceso a las comunidades con alegatos que también podrían ser cobijados por la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.

Orden controversial

La orden del juez obliga a que “todos los demandados municipales” les provean a los Testigos de Jehová la manera de entrar a las urbanizaciones sin guardia en su jurisdicción.

“La corte clarifica y asegura que las creencias religiosas de los demandantes no alteró el resultado de este caso. En el transcurso de adjudicar los reclamos de los demandantes, la corte debe llegar a un remedio que coloca en una balanza el derecho de culto y expresión que cobija la Primera Enmienda frente al derecho del Gobierno de Puerto Rico de proteger a sus ciudadanos. Ninguna otra entidad religiosa formó parte de esta acción. De otros grupos religiosos haberse unido a los reclamos de los demandantes, probablemente se hubiesen beneficiado de los mismos remedios”, dice otra sección de la orden.

Cabe destacar, sin embargo, que los Testigos de Jehová no deberían entrar en una propiedad con un letrero de “No pase”.

“Si un dueño de una propiedad coloca un letrero de ‘No pase’, se espera que los Testigos de Jehová respeten los deseos del dueño de la propiedad”, se advierte.

¿Quiénes son los Testigos de Jehová?

El principal demandante del caso es The Watchtower Bible Tract Society of New York, corporación de la entidad religiosa en Estados Unidos que produce su material escrito, y en el pleito también aparece como un demandante la Congregación Cristiana de los Testigos de Jehová de Puerto Rico, Inc.

Los Testigos de Jehová, según se desprende de algunas referencias consultadas, “afirman ser una restauración del cristianismo primitivo basada en la interpretación inspirada de la Biblia” .

Se reconocen más bien por su predicación de casa en casa, pero sus actividades han sido prohibidas en algunos países “debido a su estricta neutralidad en asuntos políticos y militares”.