Sin quórum la primera Asamblea de la UPR-Río Piedras

Por Ivelisse Rivera Quiñones / ivelisse.rivera@gfrmedia.com 03/06/2013 |05:04 p.m.
A las 11:00 a.m. cuando abrieron los trabajos había 280 estudiantes registrados de los 1,436 necesarios para establecer quórum. Pasado el mediodía llegó a haber unos 680 alumnos en las listas y cerca de 500 dentro del teatro. (andre.kang@gfrmedia.com)  
A las 11:00 a.m. cuando abrieron los trabajos había 280 estudiantes registrados de los 1,436 necesarios para establecer quórum.

El Consejo General de Estudiantes del recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR) celebró su primera asamblea del último semestre del año escolar 2012-13 sin el quórum necesario para que el cónclave fuera uno de carácter decisional.

A las 11:00 a.m. cuando abrieron los trabajos habían 280 estudiantes registrados de los 1,436 necesarios para establecer quórum. Pasado el mediodía llegó a haber unos 680 alumnos en las listas y cerca de 500 dentro del teatro.

Incluso, los trabajos se cancelaron a eso de las 2:10 p.m. luego de que se suscitara un incidente violento fuera del teatro entre un estudiante y un guardia universitario. No obstante, fue un hecho que no tuvo que ver con la Asamblea, según aclaró un portavoz del Consejo.

Pese a no contar con quórum, los trabajos iniciaron y el presidente del cuerpo, Álvaro Moreno, presentó un informe en el que discutió el tema de los líderes estudiantiles expulsados por eventos relacionados a la huelga de 2010, así como los tres proyectos radicados en la asamblea legislativa que incumben a la UPR.

El estudiantado aprobó una moción para que se le de seguimiento a la resolución del senado estudiantil que recomendó levantar las suspensiones a los expulsados del sistema por la huelga de 2010. Se le pidió al Consejo que ejerza presión para que los alumnos puedan ser reinstalados.

No obstante, los dos temas que más pasión levantaron fue una moción para apoyar una marcha en contra de la alianza público privada del aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín y la compañía Aerostar Holdings.

Al coordinador de la organización Pueblo Unido En Defensa del Aeropuerto (Pueda), Salvador Tió, se le concedieron cinco minutos para que le explicara a la matrícula en que consiste su lucha.

Según Tió, aunque el contrato entre el Gobierno de Puerto Rico y la compañía mexicana ya está firmado, todavía hay mecanismos para deshacer el compromiso. El hombre instruyó a los estudiantes sobre una marcha que realizarán próximamente, además les informó que se impartirán talleres de desobediencia civil. 

“No podemos en nombre de la Universida resolver los problemas de todo Puerto Rico si Puerto Rico no se moviliza”, dijo una estudiante que se oponía a que se apoyara la actividad ya que a su juicio la Universidad se está “cayendo en cantos” y necesita de toda su atención.

A esto, otra estudiante propuso que se cree un comité para trabajar con el el tema del aeropuerto cuyo enfoque sea para “crear” alternativas, someter soluciones, no solo “hacer marchas”.

Quedaron en reunirse el miércoles 13.

El otro tema discutido con pasión fue el proyecto del Senado 237 radicado por la senadora Maritere González por petición del Consejo.

El proyecto propone una reforma universitaria que parta de la comunidad universitaria. Del mismo modo, pide que se sustituya a los últimos cuatro síndicos nombrados a la Junta cuando se amplió el organismo bajo la administración de Luis Fortuño, por dos estudiantes y dos profesores.

El proyecto también propone que una vez un estudiante haya sido admitido a la UPR no se le pueda aumentar los costos de matrícula ni imponerle cuotas. Además se propone un programa de educación prepagada en la que el contribuyente paga con antelación la posible educación de su prole. En caso de que no se haga uso del dinero el gobierno lo devolvería íntegro, excepto los intereses generados.

También se discutió la amenaza a los fondos federales que recibe la UPR de la National Science Foundation. Dinero utilizado para investigaciones.

Entretanto, la investigadora y coordinadora del Centro Universitario para el Acceso (CUA) en Mayagüez, Lissette Colón Collazo presentó hallazgos interesantes de un estudio de accesibilidad realizado en el Colegio.

Según la investigadora, se ha logrado comprobar que la pobreza le resta oportunidades de una educación universitaria a la juventud de clases sociales menos privilegiadas.