Sofocados en el salón maestros y estudiantes

Por Libni Sanjurjo / [email protected] 09/15/2017 |09:00 a.m.
Estudiantes de la escuela José María Rivera Solis en Cupey toman clases en un pasillo. ([email protected])  
Luchan contra el calor y los mosquitos por la falta de energía.

La falta de electricidad en el país tras el paso del huracán Irma también impacta el proceso de enseñanza en 16 planteles del Departamento de Educación (DE) que aunque reiniciaron labores todavía carecen del servicio. 

Basta con preguntarle a un grupo de estudiantes de séptimo grado de la escuela Arturo Morales Carrión, en Guaynabo, sobre el efecto de la carencia de luz, para comprender las consecuencias de la ausencia del servicio en el ámbito educativo.

“La mano se me pone a sudar y cuando trato de escribir se me resbala el lápiz”, comentó una de las estudiantes, cuyos nombres se reservan por ser menores de edad.

“Sudo mucho y hace mucho calor”, agregó otra. “Uno no se puede concentrar mucho porque hace mucho calor”, añadió su amiga.

La falta de electricidad se convirtió en causa para que Migdalia Santiago, maestra de la escuela Ramón Marín Solá, en Guaynabo, presentara el miércoles una querella en contra del DE en la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) por alegadas violaciones a la Ley de Salud y Seguridad en el Trabajo, informó ayer Eva Ayala, presidenta de EDUCAMOS.

En una comunicación escrita, Ayala señala que no hay ventilación ni iluminación adecuada, las fuentes de agua no funcionan, se mantiene al personal en espacios cerrados donde se requiere aire acondicionado y el índice de calor es insoportable. Estas condiciones afectan el rendimiento físico y mental, agregó Ayala. 

El DE decidió que permanecen cerradas las escuelas que carecen de agua y tienen tendido eléctrico en el suelo, entre otros factores, que no incluyen el no tener energía eléctrica. Hasta ayer, las escuelas cerradas, eran 25. 

En el caso de la escuela José María Rivera Solís, en Cupey, también visitada ayer por Primera Hora, las picadas de mosquitos se agregan a los señalamientos de calor y oscuridad, comentó la maestra de Educación Especial Noemí Nieves Goire. “Es bien difícil uno poder llegar a los niños y atraer la atención cuando uno también se siente sofocado, cuando uno también se siente que las condiciones no son las adecuadas”, dijo Nieves Goire. 

La secretaria del DE, Julia Keleher, reaccionó a Primera Hora al señalar que “si hay un problema de salud y seguridad, le corresponde al director de escuela (trabajarlo)”.

Recordó que ya se había informado que los directores que entiendan que sus escuelas no están en condiciones para ofrecer clases debido a razones de salud y/o seguridad, que deben informarlo al director regional para su evaluación. 

También expuso que para sostener su decisión de mantener abiertos estos planteles sin luz, que es “importante aceptar la realidad, dado la infraestructura que tenemos, de que aquí a veces se va la luz y si nos vamos a casa cada vez que se va a luz, pues no sé en dónde llegamos”.

Sobre la querella dijo que de esa escuela “no me llegó nada”. Se le preguntó si dará alguna directriz para que los estudiantes salgan antes del tiempo regular, para mitigar el problema, y aseguró que el director tiene la potestad de gerenciar su plantel.

Adelantó que dará a conocer un plan para recuperar el tiempo lectivo que se ha perdido en las escuelas aún cerradas.

Según el ingeniero Edgardo Rivera Alvarado, director de transmisión y distribución de la AEE, las escuelas están en la lista de prioridades y deberían tener restablecido el servicio de electricidad a principios de la semana próxima. “Las escuelas están debajo de los hospitales en el orden de prioridades. Ahora mismo, si quedan hospitales es algo bien limitado... ahora nuestras prioridad son nuestras escuelas, restablecer el sistema de educación pública”, dijo Rivera Alvarado.

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