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Sor Carmen explicó que desobedeció una ley inmoral porque “las tierras se obtuvieron de forma no adecuada, explotando al pueblo de Vieques, maltratando a su gente y alquilando ese terreno a otros ejércitos para que practicaran”. ([email protected])  
La monja, quien no responde a la visión estereotipada que se tiene de una religiosa, tiene un carácter jovial y un sentido de humor notable.

“Yo le tengo obediencia a Dios y a la justicia también,  pero cuando hay  injusticia, entonces hay que desobedecer una  ley inmoral y una  cosa inmoral como era la situación de Vieques”.

De esta manera, sor  Carmen González Arias, religiosa de la Orden de la Divina Providencia,  explicó las   razones   que la impulsaron  a hacer desobediencia civil, no en una, sino en tres   ocasiones durante la campaña para sacar a la Marina de  la Isla Nena. 

La monja,  quien no responde a la visión estereotipada que se tiene de una religiosa, tiene un carácter jovial y un sentido de humor notable.

Usted es una reincidente.

 Sí, porque decía trespassing.

¿Usted es una monja subversiva?

Seguro que sí. Yo protesté por el gasoducto también y, si tengo que  acostarme en la pista del aeropuerto, también lo voy a hacer. Hay que  defender lo de uno.  Dios nos puso aquí por una razón, y esa razón es para que nos defendamos unos a otros y no permitamos el abuso. En paz, siempre en paz.

 “Un subversivo es quien se rebela  ante las cosas que  no son justas para el bien común. En ese sentido se puede decir que Jesucristo fue subversivo”, precisó.

Sor Carmen explicó que desobedeció una ley inmoral porque “las tierras se obtuvieron de forma no adecuada, explotando al pueblo de Vieques, maltratando a su gente y alquilando ese terreno a  otros ejércitos para que practicaran”.  

La diócesis de Caguas planificó la participación que tendrían en Vieques, estableciendo un campamento.

“Usted sabe que el obispo Álvaro Corrada era especial en toda esta situación. Fuimos preparándonos. Hicimos un boletín explicándole al pueblo lo que era desobediencia civil”, detalló.

¿Qué los movía?

La injusticia que estaba ocurriendo porque la Marina estaba bombardeando, disparando a diestra y siniestra sin respetar al pueblo. Si a  usted le pasan unos aviones, por encima a un pueblo, lleno de bombas y le disparan cerca de  una escuela donde hay niños, eso  va destruyendo la  moral de un pueblo. Y sobre todo los niños. Además de la contaminación. Eran más importantes los pelícanos de  la Florida que la población de Vieques.

 
Sor Carmen González Arias: una rebelde con causa

La religiosa de la Orden de la Divina Providencia, explicó las razones que la impulsaron a hacer desobediencia civil, no en una, sino en tres ocasiones durante la campaña para sacar a la Marina de la Isla Nena.


La primera vez que sor Carmen retó a la Marina más poderosa del mundo fue el 4 de mayo de 1999.  Su segundo arresto ocurrió el 4 de agosto de 2000, cuando entró  al polígono de tiro en la profunda oscuridad de la noche, junto con un  grupo de 31 mujeres. El tercer arresto fue en abril de 2001. 

Esta vez la encadenaron de pies y manos.

  “Se  siente fatal estar encadenado. Yo tenía falda y la cadena me molestaba en los tobillos y así  subí las escaleras de la federal”.

¿Qué siente un  ser humano encadenado?

Ellos son los que están perdiendo. Yo estaba encadenada, pero era más libre que todos ellos porque yo estaba allí haciendo lo que yo quería por la libertad de Vieques. Estaba tranquila con mi conciencia.

 Una magistrada federal la sentenció a tres meses de prisión por reincidir y afirmar que volvería a hacerlo. 

“Yo dije  en mi alocución que en cualquier momento iba a entrar a Vieques y, si tenía que  hacer desobediencia  civil, la hacía otra vez. Yo usé dos ejemplos: las veces  en que Jesucristo desobedeció las leyes y las mujeres que, según el  Viejo Testamento,  desobedecieron al faraón que quería  matar a  los niños”, según le indicó a la magistrada. 

Le expuso  que, como   hermana de la   Orden de la  Divina  Providencia –cuyo fundador fue un  obispo  alemán que promulgaba la justicia social–,  no  podía quedarse con los brazos cruzados ante un abuso.

“Le dije: ‘Yo la invito a Vieques para que vea cómo viven los niños  y le aseguro  que  se va a inhibir de todos los casos de desobediencia’”.

 
cáncer: la gran secuela en vieques
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El exsecretario de Salud Johnny Rullán urgió a que no se vuelva a cometer el grave error de dejar de recopilar estadísticas sobre las enfermedades que padece su gente.

Margarita Rivera García fue diagnosticada de cáncer del colon y contó la tortura de tener que viajar a la isla grande para recibir quimioterapia y radioterapia y superar la enfermedad.

Las marcas que muestra en su pecho son producto del tratamiento invasivo al que se tuvo que someter hace algunos años.

Isabel Leguillow vivía bien cerca de los terrenos de práctica de la Marina. En el año 2009 fue diagnosticada con cáncer de mama.

La mujer sufrió la pérdida de su cabello, las uñas, los dientes, todo como resultado del tratamiento al que fue sometida.

Lidia Esther Carmona podía ver desde su casa las ráfagas de tiros cuando la Marina practicaba sus ejercicios bélicos. La mujer fue diagnosticada con cáncer de mama hace poco.

Lidia Esther Carmona Cruz llora en silencio al recordar a su esposo, quien trabajó desde joven trasladando ganado en los terrenos restringidos por la Marina en Vieques.

Carmen Valencia denunció los servicios médicos deficientes en la sala de emergencia del hospital de Vieques.

La mujer lloró al recordar que su esposo no fue diagnosticado correctamente tras un accidente en el hospital municipal y según ella, eso le costó la vida.

El mundo entero supo aquel 30 de abril de 2001 que la Marina de Estados Unidos arrestó al presidente del PIP, vicepresidente de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina (Coppal) y presidente honorario de la Internacional Socialis

La imagen de un desobediente civil sometido en el suelo, boca abajo, con la cara incrustada en la arena, las esposas apretándole lastimosamente las manos, sus brazos tirados hacia atrás, el rostro transfigurado por el dolor y una bota castrense sobre

Para el líder pipiolo, hacer desobediencia civil en Vieques no era un acto desconocido.

Treinta años atrás, en la década de los 70, irrumpió en la zona de tiro de la Marina en Culebra, junto a cientos de miembros de su colectividad, para paralizar las maniobras que entonces se realizaban en la pequeña isla.

El arzobispo Roberto González Nieves y el reverendo estadounidense Jesse Jackson visitaron a Rubén Berríos Martínez en el campamento, donde se mantuvo en desobediencia civil por un año.

Sor Carmen González Arias tiene un carácter jovial y un sentido de humor notable.

La primera vez que sor Carmen retó a la Marina más poderosa del mundo fue el 4 de mayo de 1999. Su segundo arresto ocurrió el 4 de agosto de 2000, cuando entró al polígono de tiro en la profunda oscuridad de la noche, junto con un grupo de 31 mujeres.

Una magistrada federal la sentenció a tres meses de prisión por reincidir y afirmar que volvería a hacerlo.


 
Encuesta a los viequenses

Los residentes de la Isla Nena opinan sobre lo que hace falta en Vieques.