Nota de archivo: publicada hace más de 90 días

Sugieren precaución antes de reabrir escuelas para evitar más desgracias

Por Javier Colón Dávila / [email protected] 10/13/2017 |05:22 p.m.
Randi Weingarten, presidenta de la Federación Americana de Maestros. (Archivo)  
Líder de la Asociación Americana de Maestros está en la Isla para dar apoyo en la recuperación.

Por encima de cualquier otra consideración, el Departamento de Educación debe ser extremadamente cuidadoso en el proceso de reabrir las aulas del sistema público de enseñanza para evitar causar otro desastre como el provocado por el huracán María. 

Esta es la principal recomendación al gobierno de Randi Weingarten, presidenta de la Federación Americana de Maestros (AFT, por sus siglas en inglés), quien llegó hoy a Puerto Rico y se reunirá con Aida Díaz, presidenta de la Asociación de Maestros de Puerto Rico (AMPR), y la secretaria de Educación, Julia Keleher, el domingo.

La AMPR y la AFT están afiliadas desde este verano.

Al tope de la lista de prioridades para la reunión se ubica el proceso a seguir para reabrir las escuelas tras el paso de María. La agencia citó a su personal para que se presenten el 16 de octubre con la intención de iniciar clases, donde se pueda, el 23 de octubre.

“Cuando el 9/11 (el atentado terrorista en Nueva York, Pennyslvania y Washington D.C.) las escuelas que no pudieron abrir les tomó tiempo mientras lograban estabilizarse para darle a los niños un ambiente estable y seguro. Eso es lo más importante al momento de que ocurra un desastre. Si no logras que se sientan bien, no importa lo que les enseñes”, dijo Weingarten en entrevista con este diario en la sede de la AMPR.

Por disposición de la Ley Orgánica del Departamento de Educación, todo estudiante debe estar expuesto a un mínimo de 180 días de clases. Este calendario escolar, hecho trizas por los huracanes Irma y María, contaba con 181. Cuestionada sobre el asunto, Keleher dijo hoy a través de una portavoz que “todo está sobre la mesa” y que se trabajará velando “por el bienestar de los estudiantes”.

Alrededor de 20 escuelas no dan clases desde el 5 de septiembre por el paso de Irma, pero la cifra exacta de días de clases perdidos tanto por Irma como por María no estuvo disponible hoy.

Weingarten está plenamente consciente de la magnitud de la catástrofe provocada por María. “No hay una situación paralela”, dijo, al incluir en esa lista al huracán Katrina, fenómeno que devastó varios estados, pero particularmente a Louisiana, en el 2005. 

Tomando en consideración lel rol de las escuelas en la comunidad, es importante, aunque siguiendo un protocolo estricto, reabrirlas, dijo.

“Las escuelas son el centro de la comunidad, dan estabilidad y un sentido de normalidad a los niños y sus maestros. Pero los maestros tienen que poder llegar, necesitan tener los materiales…  para enriquecer la mente y el cuerpo de esos niños”, dijo.

Díaz sostuvo, por su parte, que toda escuela deberá tener servicio de agua, aunque sea por cisterna y que el tamaño de esta será clave para determinar, por ejemplo, la duración de la jornada de cada día. Ella propone un horario acortado entre 7:30 a.m. y 12:30 p.m. partiendo de la premisa que las escuelas que abran probablemente sean colocadas en un programa de interlocking.

“Pero ninguna escuela que tenga cables sueltos, árboles en el patio (puede abrir)”, dijo.

También mencionó, al igual que Weingarten, la posibilidad de que se les asignen tareas en línea a los estudiantes, aunque reconocieron las limitaciones de conectividad y falta de energía eléctrica.

Como resultado de la emergencia, la sede de la AMPR en Hato Rey ha servido de centro de acopio del Municipio de San Juan para la distribución de compras a miembros de la comunidad. El propio gremio ha invertido sobre $30,000 de un fondo de emergencia para comprar comida para sus maestros, los cuales distribuyen por regiones. Mañana, por ejemplo, visitan los pueblos de Guayama y Yabucoa para servir a maestros de la región.

Díaz indicó que una cantidad de maestros lo perdió “todo” como resultado del huracán, pero no pudo brindar cifras exactas. Educación ha anunciado que alrededor de 100 han solicitado licencias sin sueldo.

Weingarten indicó que la AFT otorgará, entre reembolso y dinero nuevo, alrededor de $250,000 a la AMPR para asistir a los maestros más perjudicados por María. El gremio también estableció un fondo con un tope de $500 para ayudar a maestros que lo perdieron todo.

Regresa a la portada