Tatuarse bien o no tatuarse

11/10/2012 |
Aunque está prohibido tatuar a menores de edad, muchos lo logran.

Aunque no es el caso de todas las personas que se tatúan, un gran número de ellas acude a los estudios de tatuaje “animados” por el alcohol.

Hacerse un tatuaje tal vez sea emocionante, pero los expertos aseguran que nadie debe intoxicarse ni perturbar su juicio antes de someterse a este procedimiento.

En Puerto Rico, así como en gran parte del mundo occidental, los tatuajes permanentes han crecido en popularidad. Una de las razones para esto es que los tatuajes ya no tienen el estigma de antes, cuando solo los marineros, prisioneros y motociclistas los tenían.

Ahora, gracias a la enorme cantidad de celebridades que hacen gala de sus tatuajes en eventos mediáticos, este tipo de arte corporal se ha convertido en un fenómeno social difícil de ignorar.

Los riesgos a la salud

Desafortunadamente, según aumenta la popularidad del tatuaje, también aumentan los riesgos a la salud, como las infecciones de la piel, las reacciones alérgicas y algunas enfermedades de la sangre.

Por ejemplo, el microbio Mycobacterium chelonae, que causa urticaria, ronchas en la piel y se puede regar a los pulmones, contaminó a 19 personas en Nueva York cuando un tinte gris fue contaminado previo a su distribución.

También se han reportado brotes de infecciones de la piel de MRSA (Staphylococcus aureus resistente a la meticilina) causados por tatuajes adquiridos comercialmente.

Aunque las autoridades estatales y locales son las que se encargan de supervisar las prácticas de tatuajes, estas varían considerablemente según el estado o territorio.

Por otra parte, no existen regulaciones ni estándares para el entrenamiento o licencias de los que hacen tatuajes ni hay prácticamente ningún requisito para llevar a cabo inspecciones, documentar historiales ni obtener el consentimiento informado de la persona que se somete a un tatuaje.

Por eso, cuando se realice un tatuaje, consulte a un médico si ve algún signo de urticaria o infección, como la piel colorada, inflamación o pus que drena de las heridas del diseño.

Averigüe todo lo que pueda

Converse con el artista o, preferiblemente, con el dueño del estudio y pregunte acerca de las medidas que toman para evitar los riesgos a la salud asociados con los tatuajes.

Por ejemplo,   pregunte dónde fabricaron la tinta y cómo la adquirieron. Es mejor cuando la tinta proviene de un fabricante grande que ha estado en la industria mucho tiempo y, aún mejor si los artistas han usado la tinta en ellos mismos.

Observe al artista

Observe primero un procedimiento en otra persona para cerciorarse de que el artista tatuador no toca ninguna superficie o parte del equipo no estéril una vez que empezó el procedimiento.

Proteja su nuevo tatuaje

 Una vez se haya completado su tatuaje, evite que los rayos del sol incidan directamente sobre este durante los primeros días. No obstante, puede utilizar una crema protectora de la más alta protección. Evite también el contacto con el agua del mar o de la piscina, ya que se puede infectar el área. Lave e hidrate la zona tatuada  tres o cuatro veces al día con un jabón neutro de glicerina sin perfume ni alcohol. 

Después del jabón, aplique una crema cicatrizante con antibiótico, hasta que se le quite la costra de la piel cicatrizada.

La esterilización

Busque un artista de tatuajes que use kits de un solo uso, que vienen empacados individualmente, fechados y sellados y que contienen agujas y tubos desechables. Observe cuando el artista remueva ambos, la nueva aguja y el tubo de su sobre sellado inmediatamente antes de su sesión.

Asegúrese de que el artista se ponga guantes estériles desechables para cada cliente y que use toallas estériles desechables, lo mismo que esperaría de su dentista.

Cuidado con las alergias

Pregunte si las tintas usadas están hechas de pigmentos orgánicos no metálicos, pues pueden causar alergias a ciertas personas. Por ejemplo, cuídese de los colores blanco y beige, ya que llevan óxido de titanio y óxido de zinc en su composición.

Área de trabajo

Esté muy atento a detectar señales reveladoras de prácticas de tatuaje descuidadas, como sangre salpicada, superficies de trabajo sucias, la ausencia de “recipientes para desechar agujas” y descuido en las prácticas de control de infecciones.