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Unión entre una ex monja y un ex sacerdote que trasciende el código social

03/30/2010 |

Misa entre familiares y amigos.

Las fotografías de uno de sus álbumes familiares muestran un viaje a La Parguera. Los padres se ríen mientras los niños se lanzan al mar. Se trata de un momento íntimo y personal que guarda un significado especial. Algunos de los adultos en las fotos son ex sacerdotes que vestían sotana, que se graduaron con grados en filosofía y teología, pero que decidieron poner en práctica uno de los principios fundamentales del Nuevo Testamento: vivir en comunión con los demás. Renunciaron al celibato y se casaron, encontrando así una vida de contemplación que trascendía las paredes de un monasterio o una iglesia.

La ex monja Josefina Badenas Pastor y su esposo, el ex sacerdote Luis Román Cordero, ambos de 70 años de edad, muestran las imágenes que forman parte de su historia familiar. Hay muchas otras fotografías, las de su boda, sus dos hijos, dos nietos, toda una vida de instantáneas, tiempos e hitos que son hilvanados por el mismo hilo conductor.

“La gente ha reducido el concepto de la religión a la misa, pero si reúnes a toda la familia, tenemos la celebración en todo su sentido”, sostuvo el ex sacerdote Román , mientras su hijo, Luis Román Badenas, aborda sobre el tema con referencias teológicas, filosóficas y literarias.

Padre e hijo son psicólogos, cada uno ejerciendo su profesión a su manera. Aunque el joven profesional, de 34 años de edad, considera que su hogar fue parecido a muchas otras familias puertorriqueñas, sí considera que el trasfondo humanista de su padre y la serenidad de su madre pudieron haber jugado un papel fundamental en su modo de pensar. Pero a pesar de las diferencias que podrían sostener el padre e hijo sobre un tema en concreto, coinciden en un planteamiento fundamental al hablar sobre las enseñanzas principales de Jesucristo. “Me han enseñado unos valores más allá de un código moral. Puedo mirar con una óptica más amplia”, sostuvo Román Badenas.

El hogar rompe con los patrones de conformismo. El ex sacerdote y la ex monja formalizaron su relación una vez abandonaron su diócesis y orden. Además de Luis, procrearon un segundo hijo que actualmente es un contratista del Ejército en Italia. La pareja vive por su familia. Y cada vez que pueden, celebran la misa en los lugares menos sospechados, en la mesa de comer, durante una fiesta familiar o un encuentro entre amigos. El contacto entre la carne y la eternidad no tiene límites ni ataduras.

“Pienso igual que antes, aunque tengo una amplitud de mente mucho más abierta. Quiero ayudar a la gente, al igual que antes”, dijo Badenas Pastor.