Variado el menú en la cama

12/16/2010 |
El uso del condón está más presente cuando se da en una relación casual que en una establecida.

Un estudio sobre salud y comportamiento sexual cuyos resultados fueron presentados en Puerto Rico por el doctor Michael Reece demostró, entre otras cosas, que hay una gran amplitud en el repertorio de actividades sexuales y que los hombres y las mujeres pocas veces se limitan a una sola actividad en sus encuentros íntimos.

Se encontró, además, que los adolescentes sí usan condones. No obstante, Reece aclaró en su presentación que el hecho de que se los pongan no quiere decir, necesariamente, que lo hagan correctamente.

Auspiciado por la compañía de condones Trojan, el estudio es el primero que se hace a nivel de todo Estados Unidos en los últimos 20 años.

Reece admitió que algunas personas entenderán que hay conflicto en que sea Trojan la empresa que patrocina el estudio, pero señaló que “hasta con el Gobierno puede haber conflicto”.

Aunque la relación sexual con penetración vaginal es todavía la más común, muchos de los intercambios amatorios incluyen exclusivamente la masturbación mutua o la estimulación oral.

La Encuesta Nacional sobre Salud y Comportamiento Sexual (NSSHB, por sus siglas en inglés) realizada por investigadores del Centro para la Promoción de la Salud Sexual de la Universidad de Indiana, reflejó también que la población hispana y la negra son las que más usan condones en sus prácticas sexuales.

En general, el condón está más presente cuando se da en una relación casual que en una establecida.

Entre los adultos mayores, el estudio evidenció que continúan con una vida sexual placentera pero, contrario a la población adolescente, casi han descartado el uso de profilácticos. Aun así, los adultos que sí usan condones apenas encuentran diferencia en las sensaciones que experimentan con o sin la barrera de látex.

De hecho, muchas mujeres reportaron mayor disfrute con el uso del condón.

“El uso de condones elimina el miedo de un embarazo y la lubricación ayuda a que sea más placentero”, señaló Reece como las posibles razones para que las mujeres reportaran un mayor deleite con el profiláctico.

Como detalle curioso que quizás delata la falta de honestidad entre las parejas o el engaño que se da bajo las sábanas, aunque el 85 por ciento de los hombres aseguró que sus parejas habían tenido un orgasmo en su más reciente encuentro sexual, sólo el 64 por ciento de las mujeres dijo haberlo experimentado. O las mujeres les mienten o los hombres o no se atreven a decir la verdad.

Acerca del estímulo necesario para lograr satisfacción en los encuentros sexuales, los hombres lo consiguen mayormente con la penetración vaginal, mientras que las mujeres necesitan añadirle un poco de más variedad, como el estímulo oral.

En el terreno de la masturbación, los hombres llevan la delantera desde la adolescencia hasta la vejez. Los más activos son los que están entre los 25 y los 29 años, con un 84 por ciento.

Las mujeres también se masturban, sobre todo entre los 40 y los 49 y los 20 y los 24 años.

Aunque se puede tener la impresión de que la actividad sexual en la adolescencia es diferente en la adultez, Reece señaló que es similar.

Aun con más experiencia, al final parece ser que no se varía mucho con el paso de los años.

La penetración anal, un tema y una práctica que parecían ser tabú entre las parejas heterosexuales, parece que ya no lo es tanto. Con el paso del tiempo se ha “normalizado” un poco.

Un 23 por ciento de las mujeres entre los 20 y los 24 años contestó que había tenido un encuentro íntimo que incluyó sexo anal. Un 27 por ciento de los hombres entre 25 y 29 años dijeron haber penetrado a alguien analmente.

La consejera sexual Carmita Laboy reconoció que ha habido una tendencia a aumentar el consentimiento de sexo anal, pero señaló que muchas mujeres lo hacen “para complacer a su pareja”.

“En muchas ocasiones, las mujeres guardan eso como un privilegio para un momento especial. Y hay mujeres que les gusta y lo prefieren”, aseguró Laboy, quien advirtió que el ano tiene las mismas terminaciones nerviosas que la vagina y que se pueden conseguir las mismas respuestas físicas.

Mencionó que, incluso, hay mujeres con disfunción orgásmica que se bloquean con la penetración vaginal, pero fluyen con la penetración anal.

Acerca de los hombres que aseguran que las mujeres han tenido orgasmos, pero ellas afirman lo contrario, la consejera lo atribuyó a una falta de honestidad. “Ellas, por no ofenderlos”, señaló Laboy, quien explicó que a los hombres “dizque se les adiestra para que sean los seductores, los que provoquen y ellas, por cultura y construcción de género, se inhiben”.

Un dato que entusiasmó a Laboy es la confirmación de que las mujeres después de los 50 disfrutan de las relaciones sexuales. “Gracias a Dios que se acabó ese estereotipo de mujer menopáusica”, declaró.

Según el estudio, las mujeres que están en el medio siglo de vida disfrutan su vida íntima, sobre todo cuando no es con su pareja. Sí, eso mismo.

“Lamentablemente, tratamos de encontrar ese placer sexual por muchos mecanismos, de muchas maneras. En esa infidelidad está la dopamina al n por 100. Ésa que fue a ser infiel no está disfrutando el sexo con su pareja”, concluyó la consejera y autora de un estudio sobre la prevalencia de inhibición orgásmica en la mujer puertorriqueña.

Sobre el uso del condón, Laboy manifestó que en parejas heterosexuales que convivan “jamás se lo van a poner”.

“Es una ofensa porque estarías dudando de mí; ésa es la entrelínea”, expuso y añadió que para el varón que padece de eyaculación precoz sería una bendición porque se la retrasa.