Viuda de Cáceres: “Jamás habrá un perdón de mi parte”

11/30/2012 |
Afirma que ex policía niega responsabilidad para buscar acallar su conciencia.

Si por un instante pasó por su mente sentir compasión por el hombre que le disparó por la espalda a su esposo y lo mató, esa posibilidad quedó ayer fulminada para siempre.

Y es que Evelyn Ramírez, esposa de Miguel Cáceres, no puede entender cómo es que el ex policía Javier Pagán, quien cumple una condena de 109 años de cárcel por el asesinato de su esposo, no acepta ningún tipo de responsabilidad por lo que hizo aquel 11 de agosto de 2007.

Para Ramírez, el ex agente –quien asegura que disparó en defensa propia– está buscando excusas para tranquilizar su voz interior.

De hecho, cuando la viuda supo mediante una conversación telefónica cómo el agresor cuenta el terrible acto, y cómo analiza los hechos, no pudo evitar las lágrimas y sus palabras fueron: “Allá él con su conciencia, que se pudra en la cárcel con los 109 años que lo sentenciaron… Es lamentable que siga pensando así”.

Minutos después, un poco más sosegada y en persona, la mujer explicó que las declaraciones de Pagán son “irresponsables” y que cuando su hijo menor –que ahora tiene 16 años– y sus tres nietos crezcan y “tengan madurez, ellos analizaran si su papá (y abuelo) actuó correctamente”.

Precisamente el joven, Anthony, y su hija del medio, Michelle, sintieron en algún momento la inquietud de preguntarle al ex oficial de la Policía por qué le disparó a su papá.

“Querían tenerlo de frente y preguntarle por qué lo había hecho. Yo me negué, aunque se esta dando aquí con esa entrevista. Yo les dije que no valía la pena porque peor era que ellos recibieran una respuesta negativa hacia ellos... y mira”, afirmó la viuda.

Mientras, el mismo vídeo que, según Pagán muestra cómo Cáceres supuestamente intentó quitarle su arma de reglamento, es la prueba irrefutable de que los disparos fueron innecesarios, dijo Ramírez.


“El vídeo muestra todo claramente... y no solamente el vídeo... hay muchas personas que testificaron ahí y todos los testimonios fueron los mismos”, indicó.

Señaló además que los hijos de Pagán pueden visitarlo en la cárcel y hablar con él, mientras los suyos se tienen que conformar con ir a un cementerio.

El hermano de Miguel, Armando Cáceres, coincidió.

“Todo el mundo vio claramente que mi hermano estaba en el piso, boca abajo, cuando él le disparó. Así que no entiendo por qué dice que se sintió amenazado de muerte. No me sorprende que no esté arrepentido… es de esperar esa capacidad de una persona que le disparó a otra y después lo deja herido de muerte tirado en el piso”.

Para el hermano, la raíz del problema está en que la Policía de Puerto Rico mantiene agentes trabajando a pesar de tener querellas administrativas.

Aunque el daño y el sufrimiento siguen ahí, la familia Cáceres Ramírez se mantiene unida y trata de salir adelante.

“Ellos (creen) que actuaron bien y yo creo que eso en nada abunda a que haya una sanación interna. Sigo pensando que, al no haber un arrepentimiento de parte de ninguno de los tres, jamás va a haber un perdón de mi parte; que es algo que me perjudica a mí internamente y espiritualmente, pero eso es un daño permanente que hicieron ellos en una familia y en mí especialmente”, dijo la viuda.