Con el aumento del Impuesto sobre Ventas y Uso (IVU) a 11.5 por ciento, se van a encarecer las cosas de inmediato y los que se van a ver  más afectados son los consumidores de menos recursos.

Según el economista José Alameda el impacto será mayor en la gente de menos ingresos. 

“Va a haber una  gran incertidumbre y desconcierto  en torno a qué alimentos son los que  pagarán el impuesto y cuáles serán los exentos”, indicó. Dijo que para los comerciantes también será complicada la clasificación.

“Se supone que los impuestos sean simples y no confundan la gente. No pueden ser complejos porque no los cobra nadie”, apuntó.

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¿Qué se puede esperar del consumidor?

“Lo que habrá es un ambiente de incertidumbre, sobre todo, si son cambios temporeros, peor, porque  se van a preguntar:  ¿por qué van a hacer todo esto, si en nueve meses van a hacer lo otro”, ilustró.

El economista considera que la gente no se va a inhibir de consumir porque se trata de alimentos. Tampoco, agregó, van a dejar de adquirir el shampoo, el  desodorante, el  papel higiénico y el jabón. 

“Lo que pasa es que las otras cosas que antes hubieses comprado, ahora no lo harás.  No cambias el carro. No vas a cenar más fuera o no vas a comprar cosas más caras. En vez de salmón, una lata de atún. Sustituir unas cosas por otras”, elucubró.

Anticipó que habrá una incertidumbre y una confusión en la que la gente se preguntará qué cosas tienen impuestos y cuáles no.

“Entonces, para completar, hay otro rollo y es que en nueve meses, cambia a IVA (Impuesto al Valor Añadido). Lo que estaba de diseño en el IVA  era que iba a haber un reembolso por la regresividad en el 2016”, apuntó.

El IVU y los cupones

Alameda expuso que se ha suscitado una discusión debido a que la reglamentación federal dispone que los beneficiarios del Programa de  Asistencia Nutricional (PAN) no se le puede imponer impuesto a todos los gastos que pagan con los cupones. Indicó que en Puerto Rico hay una regla única que no la tienen los estados y es que se  puede gastar 25 por ciento en otras cosas que no son alimentos y 75 por ciento estrictamente para alimentos.

“Si quieres comprar shampoo y jabones en el supermercado, a eso puedes ponerle impuesto. Al otro 75 por ciento, no se le puede imponer. Eso es parte de lo que tiene que dilucidar el Senado. Son 450 mil familias”, dijo.