Hedo Turkoglu, delantero de los Suns de Phoenix en la NBA, tendrá que lucirse para que el anfitrión continúe invicto. (AFP / Archivo / Franck Fife)
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Raúl Álzaga / Enviado especial
Estambul, Turquía. Tanto Turquía como Eslovenia vienen de despachar con suma facilidad a Francia y Australia, respectivamente, durante los pareos de octavos de finales. Pero ahora cuando se enfrenten entre sí, serán otros 20 pesos.
La última vez que se enfrentaron en el Eurobasket, Eslovenia salió por la puerta ancha, 69-67, y le tumbó el invicto que llevaba Turquía en las primeras dos rondas.
Se anticipa un desafío igual de reñido gracias a la tenaz defensa de perímetro que ambos presentan y a su ofensiva paciente a media cancha que suele consistir en varias penetraciones al canasto y entre cinco a seis pases por posesión.
Eslovenia (4-2) ha ido de menos a más durante este torneo, liderada por sus lanzadores de perímetro, los bases Jaka Lakovic y Goran Dragic, y su alero Bostjan Nachbar.
Pero Turquía (6-0) ha sido casi igual de efectivo en sus triples y, al igual que Eslovenia, logra abrir bien la cancha porque varios de sus hombres grandes, como Ersan Ilyasova Hedo Turkoglu son sólidos trespuntistas a los que no les tiembla el pulso bajo presión.
La ventaja de los turcos, aparte de jugar frente a su gente, es que sus hombres grandes son un poco más efectivos como anotadores, saben jugar sin la bola y aportan un mayor número de rebotes.
La interrogante para ellos es el armador Kerem Tunceri, quien se lesionó el tobillo izquierdo ante Francia el domingo. Pero su defensa estará ahí y. bajo esas condiciones, deben vengar su derrota de 2009 ante Eslovenia en otro partidazo que podría decidirse entre cinco a ocho puntos.
Si no hay más lesiones, Turquía es un serio candidato a la final, posiblemente con Estados Unidos.





