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Alfredo Salazar, presidente del Banco Gubernamental de Fomento, el gobernador Aníbal Acevedo Vilá y Ricardo Rivera, director de desarrollo económico, a su llegada hoy al Foro sobre el Crédito de Puerto Rico. (Vanessa Serra Díaz / Primera Hora)

Optimista el sector financiero público

jueves, 1 de marzo de 2007
05:38 p.m.
Manuel Ernesto Rivera / Prensa Asociada

 Pese a que las agencias clasificadoras de los bonos de Puerto Rico mantienen el crédito del país en una perspectiva “negativa”, el gobierno confía que tras los cambios hechos al sistema contributivo, y las economías en el gasto público, esa clasificación mejore a “estable”.

Así lo manifestó hoy, jueves, el presidente del Banco Gubernamental de Fomento, Alfredo Salazar, durante un foro sobre el crédito de la Isla en el que participaron banqueros, inversionistas y analistas de la capacidad crediticia del País.

Salazar, junto al secretario de Hacienda, Juan Carlos Méndez, y el director de la Oficina de Gerencia y Presupuesto, José Guillermo Dávila, entre otros funcionarios, le presentaron a los participantes el “cuadro real” de la situación financiera del Estado.

“Estamos en un año de transición. En el año 2006 hicimos unos cambios radicales al Código de Rentas Internas, hemos cambiado la forma en que cobramos las contribuciones y la forma en que recaudamos los ingresos del Estado, y por lo tanto, tenemos que asegurarnos que esas nuevas medidas impositivas generan y producen lo que estamos esperando”, dijo Salazar.

Una crisis fiscal fue en escalada desde 2005, cuando los principales partidos opositores ganaron uno el control del Ejecutivo y otro el Legislativo, y no llegaron a un acuerdo para aprobar un presupuesto para el año fiscal 2005-2006, por lo que el gobierno operó con el presupuesto del año anterior.

El volcán hizo erupción en mayo del año pasado cuando el gobierno no tuvo dinero en caja para pagar la nómina y se quedaron sin trabajo, durante dos semanas, más de 100,000 empleados públicos.

Un préstamo salvó nuevamente la situación y en junio, finalmente, se firmó la debatida reforma contributiva y fiscal, lo que evitó que las agencias Standard & Poors y Moody’s Investors degradaran el crédito de Puerto Rico a nivel de chatarra.

Méndez explicó que para este año fiscal (2006-2007) los recaudos están dentro de las expectativas, pese a que están menos de medio por ciento por debajo de lo proyectado.

Según Hacienda, el IVU produjo $51 millones en los últimos 15 días de noviembre, $110 millones en diciembre y $95 millones en enero. Esas partidas suman $256 millones, pero Méndez recordó que de esa cifra $47 millones, 1% del llamado “sales tax”, se destinaron al Fondo de Interés Apremiante, que se utiliza para el pago de la deuda de obra pública.

Con el antiguo sistema del arbitrio general de 6.6%, que pagaban los importadores al traer la mercancía a los muelles, el recaudo promedio mensual era de $45 millones.

El presupuesto aprobado para el presente año fiscal es de $9,488 millones y los recaudos han sido de $9,163 millones, lo que implicaría, según Méndez, un déficit al cierre del año fiscal el 30 de junio de $325 millones.

Dávila sostuvo, por su parte, que el control en el gasto público en las agencias ha generado economías por 160 millones de dólares por lo que espera que antes que finalice el año, logren cerrar la brecha hasta los $325, que representaría un ahorro adicional de $165 millones.

“Lo más importante aquí es compartir información. Al banquero no le importa saber que existen problemas, lo que sí le importa es que se lo digan... hemos sido transparentes y honestos con la información que le hemos dado”, dijo Salazar en un aparte con Prensa Asociada.

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