Familiares en el barrio Ángeles, en Utuado, estaban ayer devastados, pero orgullosos de la trayectoria de Edgar. (Para Primera Hora / Nelson Reyes Faría)
jueves, 26 de enero de 2012
Wilma Maldonado Arrigoitía / Primera Hora
Utuado. Siempre fue un trabajador incansable.
Desde temprano en su juventud, Edgar “Lalito” Laclaustra Acevedo aprendió a ganarse la vida con el sudor de su frente, a madrugar y moverse a donde fuera para buscar el sustento de su familia.
Por eso, sus familiares en el barrio Ángeles, en Utuado, estaban ayer devastados, pero orgullosos, de la trayectoria del joven de 31 años de edad, quien perdió la vida en un accidente mientras laboraba en un proyecto de construcción en la calle Loíza, en Santurce.
Desde hacía varios meses, Lalito se levantaba a las 4:00 de la mañana para trasladarse de Utuado a San Juan, donde la compañía en la que trabajaba como electricista tenía un proyecto. En esas labores se encontraba el martes cuando un alero del edificio donde laboraba colapsó y derribó el andamio donde estaba el utuadeño.
La familia, entretanto, estaba concentrada en el traslado del cuerpo desde el Instituto de Ciencias Forenses a la Funeraria Salcedo, en Lares.
“Lalito era un joven talentoso, humilde, emprendedor, muy responsable... a corta edad demostró la importancia de que la juventud eche para adelante. No le importaba a dónde tenía que ir para buscar el sustento”, señaló su tío y padrino, Eduardo Ríos Plaza.
Laclaustra Acevedo se crió en el barrio Ángeles junto a su familia materna, quien es conocida en su comunidad porque ha trabajado en los salones de clases como maestros y en los comedores escolares. Su padre, Eduardo Laclaustra, reside en los Estados Unidos.
Por un tiempo, Lalito vivió en el área metropolitana, donde vive su hija de siete años, pero siempre frecuentó su comunidad y, en los últimos años, residía en el apartado barrio.
“Desde las 4:00 o las 5:00 de la mañana, él viajaba a donde hubiese trabajo, que podía ser San Juan, Bayamón o Ponce, podía ser días, de lunes a viernes, o fines de semana”, indicó Ríos Plaza. “Todas las mañanas, en los últimos meses, se levantaba bien temprano, al salir el sol, y llegaba por la tarde o la noche, pero con el compromiso de que estaba haciendo algo bien para él, para su familia y para su comunidad”, dijo.
El tío dijo que han percibido la solidaridad y el cariño que sentían por este joven.
“Para (el barrio) Ángeles, ha sido una tragedia porque es un joven de 30 y pico de años, en la flor de la juventud y de la productividad”, comentó Ríos Plaza. “Para nosotros, ha sido bien devastador... lo que nos mantiene de pie es esa confianza en nuestro Dios”, añadió.
José Cortés, vecino de Ángeles, aseguró que la muerte de Lalito ha sido un duro golpe para los residentes.
La madre del joven electricista, Zaida Acevedo Luciano, buscaba ayer consuelo rodeada de su familia y junto a su hija menor, Angélica.
“Lalito es como tantos jóvenes buenos que tiene Puerto Rico. Aunque sabemos que nuestro país se está poniendo difícil, siempre hay estos jóvenes que han sido criados con esa semilla de responsabilidad, de echar para adelante, aunque el ambiente esté difícil, y buscan las cosas buenas”, dijo su tío.
Según la información preliminar, la muerte de Laclaustra Acevedo fue provocada por un fuerte golpe en la cabeza que recibió al caer del andamio. La compañía Redcon General Contractors hacía trabajos de remodelación en el edificio cuando ocurrió el accidente.





