Otro empate que deslució

 
 
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Otro empate que deslució

David Foley, de los Puerto Rico Islanders, inicia su juego rápido después de deshacerse de la defensa del Olimpia.  (Primera Hora / José L. Cruz Candelaria)

miércoles, 18 de agosto de 2010
Esteban Pagán Rivera / Primera Hora

Los Islanders de Puerto Rico comenzaron la fase grupal de la Liga de Campeones de la Concacaf donde la dejaron el año pasado.

La Tropa Naranja tuvo que conformarse anoche con un deslucido empate, 1-1, ante el Olimpia de Honduras en la jornada inaugural de la “Concachampions” en el estadio Juan Ramón Loubriel. Fue como un Déjà vu para todos los fanáticos de los naranja, ya que por cuarto partido de esta fase que juega como local, el club boricua dejó escapar una ventaja para quedarse con un empate.

Nicholas Addlery les dio la ventaja a los Islanders en el minuto 40 con una preciosura de gol, anotado de taquito con asistencia de David Foley. Pero en el 68, Mauricio Copete, quien apenas había entrado seis minutos antes, puso las tablas para sentenciar el marcador final.

Así las cosas, los Islanders y el Olimpia suman un punto cada uno en la jornada inaugural, mientras los otros dos oponentes del Grupo D, el FAS de El Salvador y el Toluca de México, se enfrentan hoy en tierras salvadoreñas.

No hubo duda anoche que la lluvia que cayó en Bayamón durante la tarde de ayer afectó los planes de ambos equipos.

La cancha del Loubriel, llena de fango y numerosos charcos, no dejó que se celebrara un juego vistoso. Pero si a alguien le favoreció, fue a la Tropa Naranja, que ya ha librado varias batallas en campos enlodados.

Los Islanders salieron agresivos, buscando el pase aéreo al área de portería que cayera en las piernas de algún delantero. Y ya en el minuto seis, un disparo de Josh Hansen dio en el palo, y en el remate, Addlery cabeceó al travesaño. El Olimpia sobrevivió el susto, pero no podía lidiar con el fanguero.

El club catracho quiso ser fiel a su estilo de juego, por el piso, pero el balón siempre terminaba agarrando un mal brinco y parando las secuencias.

Y así siguió la primera mitad, que en instantes pareció ser monótona. Pero ya en las postrimerías, con un Olimpia que seguía ganando confianza, los naranja se volcaron en la portería para buscar esa primera anotación.

En el 40, el británico Foley se sacó a un defensa de encima, centró el balón al área, y allí estaba Addlery, quien de taquito, empujó el balón al fondo de las mallas para el 1-0.

En la segunda parte, el Olimpia salió como un equipo más confiado y tal parecía que les había “cogido el piso” a las condiciones de la cancha.

Mientras, los Islanders insistían en jugar atrás, y esperar un pase aéreo a la portería para sentenciar el encuentro.

La realidad es que ningún onceno parecía ofrecer mucho, y el marcador no daba indicios de cambiar. Pero en el fútbol, el rebote te puede cambiar el partido.

Y así fue, cuando en una jugada que, al parecer, ningún defensa naranja vio, Copete entró como “Juan por su casa” al área de Gaudette y con un suave disparo batió la portería boricua para el 1-1 definitivo.

Doloroso empate para los Islanders, que dejaron escapar dos puntos valiosos en casa. Ahora los naranja tendrán que salir con todo en la próxima jornada de la “Concachampions”, cuando reciban al FAS el próximo miércoles 25 de agosto.