El siete veces campeón del mundo (izquierda) castiga las guanteletas en manos de su entrenador Freddie Roach en el Wild Card Gym de Los Ángeles. (Top Rank / Chris Cozzone)
viernes, 5 de marzo de 2010
Greg Beacham / Prensa Asociada
Los Ángeles. La ferocidad frenética con que Manny Pacquiao entrena en el concurrido gimnasio Wild Card es un indicio claro de que siente que cada una de sus peleas podría ser la última.
Pero en este momento en particular, el púgil es consciente de que tal vez tenga que retirarse del boxeo, al menos por algún tiempo.
Pacquiao entrena en Hollywood para su combate del 13 de marzo frente a Joshua Clottey y simultáneamente es candidato a legislador en Filipinas, de donde es oriundo.
Esta acción es la más reciente de Pacquiao en su búsqueda exhaustiva, al parecer, por convertirse en un personaje multifacético para toda la gente en un país del que ha sido campeón de boxeo, promotor comercial, astro de cine y cantante.
Sin embargo, si vence a Clottey y resulta elegido ocho semanas después, como muchos esperan, ¿cómo podrá equilibrar una floreciente carrera política con los meses de entrenamiento intenso necesario para que un ex peso mosca sobreviva a rivales de mayor tamaño como el boricua Miguel Cotto, Oscar de la Hoya y Clottey?
“No lo sé, pero todavía puedo pelear”, dijo Pacquiao, de 31 años, mientras le vendaban los puños en un atestado salón.
“Boxear es diferente a hacer política. La política tiene que ver mas con el servicio... Quiero ser un buen servidor público, quiero ayudar a la gente”, agregó.
El promotor Bob Arum comprende que el servicio público es atractivo porque trabajó como abogado en el Departamento de Justicia durante el gobierno de Kennedy, aunque la determinación de Pacquiao de convertirse en legislador en la cúspide de su carrera deportiva ha dejado perplejo al hombre que ha dirigido al púgil desde que era un desconocido.
“No puedo entenderlo”, expresó Arum. “Intenté disuadirlo con mucha cautela en esta ocasión. Sé que allegados a Pacquiao también lo intentaron, pero está decidido a hacerlo”.
Si el boxeador asiático es elegido tras su combate en Dallas, el entrenador Freddie Roach y Arum se han resignado a la posibilidad de que la combinación de las responsabilidades políticas de Pacquiao y sus esfuerzos por lograr una megapelea con Floyd Mayweather, Jr., podrían mantenerlo fuera del ring durante algún tiempo y tal vez permanentemente.
Arum dijo que el filipino se siente profundamente comprometido en retribuirle a su país por la buena fortuna que ha tenido.





