jueves, 26 de enero de 2012
05:17 p.m.
Darisabel Texidor Guadalupe / Primera Hora
Guayama.- "Confío en que se hará justicia y mi hija descansará en paz".
Esperanzada en que muy pronto la pesadilla que vive desde el pasado 26 de octubre de 2011, día en que su hija Mirelza Vázquez Piña recibió una herida de bala en la cabeza de manos de su novio, Iris Piña espera tranquila en que su yerno pagará por arrebatarle la vida a la mayor de sus tres hijos.
El acusado, Julio Cintrón Cardona, enfrenta cargos de asesinato en primer grado y Ley de Armas por la muerte de la adolescente de 16 años.
La progenitora de la infortunada, quien desde el momento de su muerte asumió la custodia de su nieta de un año, expresó que han sido unos meses muy duros y que la ausencia de su querida hija ha sido muy difíciles de superar.
"Su bebé la ve en foto y le dice mamita y sus hermanos la extrañan", comentó la mujer, quien pide la pena máxima para el asesino de su hija.
La vista de estado del caso se dio ante la jueza Mariela Miranda, a quien la defensa le anunció la decisión del imputado de un juicio por derecho.
Se señaló otra vista sobre el estado del caso para el 5 de marzo y el juicio para los días 23 y 25 de abril.
Los hechos ocurrieron en el Residencial Luis Palés Matos de Guayama cuando la pareja de novios se encontraba almorzando en la cocina del apartamento de la joven. La madre se encontraba en una habitación cuando escuchó la detonación y al llegar a la cocina encontró a su hija inconsciente en el piso. Mirelza murió en el Centro Médico de Río Piedras al día siguiente.





