Juan Vera, portavoz de la Coalición Todo Puerto Rico por Puerto Rico, opinó que el problema no es la crisis económica sino la sequía de ideas de quienes dirigen el Gobierno. (Primera Hora / Andre Kang )
sábado, 26 de septiembre de 2009
Mariana Cobián / Primera Hora
Líderes sindicales escuchaban atentamente el anuncio de la Junta de Reestructuración y Estabilización Fiscal (JREF), indignados y tristes por la situación que atraviesan miles de empleados públicos que fueron cesanteados.
El anuncio de que casi 17,000 trabajadores se quedarán en la calle se esperaba, por lo que ya estaban preparados.
No había terminado la conferencia de prensa de la JREF cuando varios presidentes gremiales se conglomeraron debajo de una carpa en la plazoleta del Centro Gubernamental Minillas para ofrecer su reacción.
El presidente de la Federación de Trabajadores, José Rodríguez Báez, informó que realizarán un paro nacional de pueblo el 15 de octubre, no sólo por los despidos anunciados ayer, sino por los más de 23 mil empleados que se han quedado sin empleo en el sector público desde el verano. Destacó que este número no incluye los despidos que se han anunciado en las corporaciones públicas, que están exentas de la Ley 7 de emergencia fiscal.
“No va a tener descanso el gobernador Luis Fortuño ni todos los riquitos que tiene a su lado”, mencionó Rodríguez Báez, quien señaló que, además del paro, realizarán varios actos como desobediencia civil y no se descarta una huelga general.
El portavoz de la Coalición Todo Puerto Rico por Puerto Rico, Juan Vera, expresó que “hoy (ayer) es un día triste para el pueblo puertorriqueño”.
“Mientras los sectores poderosos disfrutan de contratos jugosos, la soga se ha partido por lo más fino”, lamentó.
“Yo creo que hoy (ayer) quien debió hablarle al país era el Gobernador de todos los puertorriqueños, aquel que se comprometió a que no iba a haber ni un solo despido. A ese gobernador yo quería verlo en el día de hoy (ayer) hablándole a su pueblo y no dejándole un mensaje grabado. El líder se enfrenta al pueblo. Le da de frente al pueblo y no envía a sus subalternos a que lleven su mensaje”, agregó Vera.
El obispo metodista opinó que el problema no es el déficit de $3,200 millones ni de la crisis económica.
“El problema es la sequía de ideas de quienes dirigen el Gobierno. La falta de creatividad y la voluntad que no ha sido otra que agredir al país y favorecer con contratos multimillonarios a aquellos pocos privilegiados”, manifestó Vera.
El presidente de la Unión Independiente de Empleados, Federico Torres Montalvo, llamó “hipócritas” a los miembros de la JREF, quienes dijeron que era un momento difícil también para ellos.
“Escuchamos con coraje y a veces con tristeza a los que hablaron. Tienen una capacidad para ser hipócritas y nadie les creyó lo que dijeron aquí. No tienen ninguna capacidad para afrontar con seriedad una situación crítica que enfrenta el pueblo”, señaló Torres.
“No tienen ninguna tristeza. Están contentos porque están cumpliendo con la orden de su amo, Luis Fortuño”, agregó.
Catalogó la decisión gubernamental como “arbitraria y caprichosa” y recordó que han estado dispuestos a reunirse y presentar propuestas, pero no han sido escuchados.
En los alrededores del Centro Gubernamental Minillas -donde está localizado el Banco Gubernamental de Fomento, donde se llevó a cabo la conferencia de prensa de JREF- permanecían apostados más de 50 policías, en su mayoría en el sótano en el área de estacionamiento.
Empleados gubernamentales veían el contingente de uniformados y se preguntaban por qué había tanta presencia en su lugar de trabajo.
El comandante Guillermo Calixto dijo que “siempre estamos prestos a proveer medidas de seguridad preventivamente”.
A mediodía, trabajadores realizaron un piquete alrededor de los edificios que componen el centro gubernamental.
“Nunca había visto una masacre tan grande contra un pueblo. Nos están masacrando y no lo podemos permitir... Ésos que despiden hoy (ayer) son los padres de nuestros niños y tenemos que ser solidarios con esos padres de familia”, expresó por su parte la presidenta de la Asociación de Maestros, Aida Díaz, horas antes del anuncio de los despidos.
Por la mañana, cientos de educadores se dieron cita en la plazoleta del lado norte del Capitolio, donde reclamaron por sus derechos, como que se limite la cantidad de estudiantes por salón, se elimine el proyecto de ley que los obligaría a trabajar en sus vacaciones de verano y protocolos para su seguridad, entre otros.
Díaz solicitó mayor respeto a los maestros y a detener los atropellos.
“Los legisladores están ahí porque nosotros les enseñamos a leer y a escribir, nosotros los formamos. Pero como las condiciones en las escuelas no son las mejores, por lo visto no pudimos enseñarles a pensar justa y críticamente”, expresó Díaz en su mensaje, arrancando aplausos.
Los maestros comenzaron a gritar “Chardón, pa' fuera” cuando Díaz acusó al secretario de Educación, Carlos Chardón, de mentirle al pueblo al decir que la agencia está exenta de la Ley 7, pero la usa como excusa para obviar beneficios adquiridos por el magisterio.
La Asociación contó con el apoyo de varios ex presidentes de la Federación de Maestros como Jesús Delgado y Renán Soto, además del presidente del Partido Popular Democrático, Héctor Ferrer, quien vestía la camiseta de la Asociación que leía “La escuela pública vive, yo soy su defensa”.
“Nosotros estaremos participando de manifestaciones en contra de la política pública de Luis Fortuño y a favor de los padres y madres puertorriqueñas”, indicó Ferrer.
Noemí González cargaba un cartel con un dibujo de Chardón como sapo que leía “Chardón abusador, sapo”. La trabajadora social de la escuela María Rodríguez, de Bayamón, opinó que lo que tienen con los trabajadores de la agencia “es un abuso”.
“Hay que crear conciencia. Tenemos que unirnos. Muchos se quedaron en la escuela por miedo”, confesó González.
La maestra de ciencias del mismo plantel, Pilar Rodríguez, criticó “la falta de respeto quitándonos beneficios ya adquiridos”.
“Lo poquito que tenemos, nos lo están quitando”, dijo.
La maestra de educación especial de la escuela Amalia Esposito, de Carolina, Betzaida Ostolaza, confesó que está “indignada con los atropellos”.
Miguel Acevedo catalogó como “un insulto” el proyecto de ley de Cristóbal Colón que propone trabajen en verano.
“Yo voy en verano y pinto mi salón con pintura que yo compro”, recalcó el maestro de artes visuales de la Antonio Badillo, en Aguadilla.







