sábado, 30 de octubre de 2010
03:14 p.m.
Inter News Service
El activista de derechos humanos Pedro Julio Serrano exhortó hoy a las autoridades a que investiguen el ángulo de odio en el caso del “brutal” ataque en contra de Hiram Ortiz Santana, un hombre gay de 52 años, el pasado 23 de octubre en Ocean Park.
Serrano aseguró que la golpiza fue “tan horrorosa” que la víctima tuvo pérdida parcial de la memoria y golpes en todo el rostro. Alegadamente, mientras los agresores le golpeaban le gritaron insultos homofóbicos y se burlaron de la orientación sexual de la víctima y un acompañante, quien logró escapar ileso.
El activista indicó que la Policía detuvo a cuatro de seis individuos que supuestamente cometieron esta “homofóbica golpiza”: Francisco Lebrón Sosa, Joseph Moreno Quiñones, Giovanny González Burgos y Julio Castro Febus, quienes fueron acusados de robo agravado y agresión grave, según Serrano.
“Esto se tiene que acabar ya y el primer paso para detener esta ola de violencia en contra de las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros en Puerto Rico es con una declaración inequívoca y contundente de que este gobierno no tolerará este tipo de ataque homofóbico”, manifestó el joven.
“El gobernador de Puerto Rico, el superintendente de la Policía y el secretario de Justicia tienen que expresarse de inmediato para condenar este brutal y homofóbico ataque y garantizarle al pueblo puertorriqueño que se investigará como un crimen de odio. Basta ya de silencio cómplice y criminal. Es hora de responsabilizarse por la seguridad de todos los puertorriqueños, irrespectivamente de su orientación sexual o identidad de género”, añadió.
El portavoz de Puerto Rico Para Tod@s aseguró que es alarmante que no tan sólo hayan ocurrido diez asesinatos en los pasados diez meses de miembros de las comunidades lésbica, gay, bisexual y transgénero, sino “que hemos sabido de varios ataques y tentativas de asesinatos y ahora esta brutal golpiza”.
“No es suficiente que Figueroa Sancha vaya a adiestrarse sobre crímenes de odio, sino que se tienen que revisar protocolos, entrenar a los oficiales y educar a la ciudadanía sobre este problema. Pero sobre todo, se tiene que acabar el silencio cómplice y bochornoso de este gobierno en torno a este discrimen y violencia descarada. Es hora de salir del clóset del silencio y decir sin contemplaciones que no se tolerará más violencia en contra de las comunidades LGBT”, insistió Serrano.
Recordó que desde el 2002 existe en Puerto Rico una ley para procesar aquellos crímenes que se cometan por prejuicio a la orientación sexual o la identidad de género de la víctima como crímenes de odio.
Al radicar el informe sobre el crimen, la Policía tiene que señalar la sospecha o certeza de que el crimen se haya cometido por prejuicio y la Fiscalía tiene que investigar el asunto para radicar cargos conforme a los hallazgos, si es cierto que fue cometido por prejuicio, se tendría que someter como un crimen de odio.





