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Penalizan a los gordos en vuelos

 (Primera Hora / Ilustración / Miguel Bayón)

viernes, 17 de abril de 2009
Sara M. Justicia Doll / Primera Hora

Además de todos los obstáculos que enfrentan a diario los obesos para tener una buena calidad de vida, varias aerolíneas han decidido imponerles la compra de un segundo asiento para volar.

United Airlines fue la última en poner en vigor, efectivo el miércoles, la imposición que ya aplica a Southwest, Continental y American Airlines. United Airlines aseguró que también se impone en los vuelos de Delta y US Airways.

Para las líneas aéreas, el obeso que estará obligado a comprar otro asiento es aquel que no quepa en su asiento, que su cuerpo invada el de su vecino, que el cinturón de seguridad no le cierre o que el descanso del brazo no se pueda levantar.

Si alguno de la tripulación ve una de esas características, la persona obesa pasará por la humillación de que lo muevan de lugar, si hay espacios libres en el área turista —como no suele haber, ya que la realidad es que los vuelos se sobrevenden—, o de lo contrario, que compre un segundo boleto.

“Esta nueva política se creó para la comodidad y el bienestar de todos nuestros pasajeros a bordo y responde a más de 700 querellas recibidas el año pasado de clientes que no estaban cómodos por tener a una persona que invadía el espacio de su asiento en un vuelo. Somos la última aerolínea en adoptar esta política. Ocho otras aerolíneas tienen políticas similares desde hace mucho tiempo”, informó Robin Urbanski, directora de comunicaciones de United.

Los asientos en clase turística en los aviones suelen ser estrechos. Una opción podría ser que las aerolíneas invirtieran en varias filas de butacas más grandes para los casos de gordos que no caben, en vez de obligarlos a comprar otro asiento para poder viajar.

Primera Hora se comunicó con Urbanski para que ampliara los datos sobre la nueva imposición, pero para un sinnúmero de preguntas no hubo respuestas de la aerolínea.

¿Es una vez a bordo que se le hace la petición al pasajero obeso de que pague otro asiento? ¿Qué pasa si la persona no tiene el dinero para pagar por otro asiento, si no hay uno libre para acomodarlo en otro lugar? ¿Qué pasa con los gastos en los que esa persona ya ha incurrido, como reservaciones de hotel y transportación en su destino final? ¿Por qué no se crean filas especiales en los aviones con asientos más anchos, no sólo para personas obesas sino también para embarazadas?

Urbanski respondió con otra pregunta. “Si hay un asiento vacío que no esté en uso se lo daremos a la persona gratis. Si no hay asiento vacío, ¿es justo para nosotros preguntarle a otro pasajero que done el suyo para una persona que no tiene el dinero para pagar un segundo asiento?”.

En el caso de American Airlines, la directora de comunicaciones en la Isla, Minnette Vélez, informó que el trato de los asistentes de vuelo a los obesos siempre se hace con mucho tacto.

“Siempre estos asuntos se tratan con sensibilidad. Se le da la opción a la persona de la extensión del cinturón y si no, se busca si hay algún acomodo en otro asiento. También está la opción de reubicarlo en otro vuelo”, expresó Vélez a este diario.

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