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Piden cuentas al superintendente de la Policía en caso de agentes culpables por abusos contra homosexuales

sábado, 30 de enero de 2010
11:44 a.m.
Inter News Service

El portavoz de Puerto Rico Para Tod@s, Pedro Julio Serrano, exigió hoy al superintendente de la Policía, José Figueroa Sancha, que explique las sanciones administrativas y si ha removido a los agentes encontrados culpables ayer por golpear, humillar y hacerle una boda ficticia a dos jóvenes detenidos en diciembre de 2006.

Serrano dijo que ayer la jueza Eloína Torres, del Tribunal de Primera Instancia de San Juan, encontró causa contra el sargento José Feliciano y los oficiales Diego Santos Pabón y Emilio Meléndez, en dos cargos de restricción a la libertad contra cada uno y otros dos cargos de agresión menos grave en el caso de estos tres agentes policíacos que abusaron de Eliseo Pérez y Eddie Santiago, arrestándolos y humillándolos con actos homofóbicos.

"Parece mentira que estos tres policías, llamados a velar por la seguridad y el bienestar de nuestro pueblo, sean los que violen los más elementales derechos civiles y humanos de dos personas totalmente inocentes. Si se le suma que fueron sometidos a una tortura homofóbica, nuestra indignación crece aún más", señaló Serrano.

Agregó que esa intolerancia, abuso y homofobia no tiene cabida en la Policía de Puerto Rico ni en el país.

"Exigimos una declaración del superintendente de la Policía, José Figueroa Sancha, de repudio a estos actos criminales y que le explique al pueblo si éstos policías han sido removidos de la Uniformada", insistió el portavoz de Puerto Rico Para Tod@s, organización que lucha por la igualdad de derechos y la inclusión de las comunidades lésbica, gay, bisexual y transgénero (LGBT).

Relató que los hechos ocurrieron cerca de la medianoche del 17 de diciembre 2006, luego de que los tres policías arrestaran a Santiago y a Pérez en Puerto Nuevo, tras alegar que atendían una llamada que denunciaba de que frente a una pizzería había unos hombres armados en actitud sospechosa.

Serrano comentó que al ser arrestados no les leyeron sus derechos, ni le dijeron el motivo de su detención, y mientras estaban esposados en el cuarto donde los interrogaban, supuestamente les dieron bofetadas, colocaron periódicos en sus bocas, echaron gas pimienta en los ojos y los mojaron con agua que estaba siendo almacenada en un zafacón que recogía el agua que salía de un aire acondicionado.

"Luego, en actos claramente homofóbicos, le preguntaron quién hacía qué rol en el acto sexual. Los amenazaron de que no hicieran querellas, que dijeran que ahí no había pasado nada. Los arrodillaron e hicieron una boda simbólica y unos gorros de papel simulando velos y les colocaron anillos de papel. También, los hicieron besarse. Al finalizar este ritual homofóbico, los sacaron del cuartel y los dejaron en un área abandonada de Guaynabo, cerca del centro comercial de Santa María", manifestó Serrano.

Dijo que la investigación estuvo a cargo del oficial Pedro Olivo, del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de San Juan, y el fiscal Fernando Chalas. La sentencia será el 8 de marzo en la Sala 1105 del Tribunal de San Juan en Hato Rey.

"Estaremos vigilantes a que se dicte una sentencia apropiada y que se envíe un mensaje claro y contundente de que este tipo de acto criminal, de que esta homofobia descarada no ocurrirá más en la Policía de Puerto Rico. Nos solidarizamos con Eddie Santiago y con Eliseo Pérez, con sus familiares y amigos ante este atropello. Por ellos y por todas las víctimas del abuso policíaco, seguiremos luchando por la justicia", expresó Serrano.