Mildred Padilla, madre del menor del cuarteto asesinado, expresó a este diario que siempre estuvo convencida de que no se haría justicia para su hijo muerto. (Para Primera Hora / Edgar Vázquez Colón)
sábado, 21 de noviembre de 2009
Darisabel Texidor Guadalupel / Para Primera Hora
“Aquí pudo más el dinero que la justicia verdadera”. Mildred Padilla, madre de Christian, el menor del cuarteto asesinado, siempre estuvo convencida de que no se haría justicia para su hijo muerto.
“Aunque dentro de mí sentía algo positivo, siempre supe que ese hombre quedaría absuelto”, dijo la madre.
Ésta comentó que a través de este caso quedó claro que el factor dinero compra lo que sea, refiriéndose a que la posición económica tanto del acusado como de su abogado daban gran peso al resultado del veredicto.
“Siento dolor y rabia porque yo encaminé a mi hijo por un mundo de bien y me lo eliminaron”, señaló, mientras observaba la foto de su hijo de 19 años.
Así también narró cómo, tres años después de la muerte de su hijo menor, aún no cree lo que pasó, ha perdido la ilusión y no se ha podido desprender del luto en la ropa de color negro.
Igualmente, se preguntó qué estaban pensando los miembros del jurado para emitir esa decisión y qué pensaban las madres que eran parte de ese panel.
“Ojalá y nunca tengan que encontrarse con un Adán Torres Quiñones en la calle, para que no sufran lo mismo que nosotros”, indicó la mujer.
Para Padilla al declarar “no culpable” al asesino de su hijo el jurado le otorgó un permiso para “seguir matando”.
“La evidencia estaba clara, pero vemos que la justicia no es para los pobres”, sostuvo Padilla.
El testigo principal de la fiscalía declaró que Torres Quiñones metió su brazo armado en el vehículo en el que viajaban los cuatro jóvenes y les disparó a todos y cada uno de ellos. El comerciante dijo que tras escuchar un disparo y ver a su hija en el piso, creyó que los jóvenes la habían matado.
La madre le envió un mensaje al comerciante, a quien le dijo que si se libró de la justicia en la tierra, de la divina no podrá escapar.
“Deseo que no pueda dormir y que la mente y el recuerdo de nuestros hijos le quiten su tranquilidad, así como él nos quitó nuestra paz”, expresó la mujer, quien describió a Torres Quiñones como “un animal y un bruto”.





