martes, 10 de marzo de 2009
06:18 p.m.
Laura N. Pérez Sánchez / Prensa Asociada
Las medidas de austeridad fiscal que tomará el gobierno puertorriqueño redundarán en una pérdida de 87,300 empleos directos e indirectos en los próximos dos años fiscales, según un análisis de la economista Indira Luciano.
La profesora de Economía Urbana y Regional de la Universidad de Puerto Rico (UPR) indicó que, según la información que aparece en el portal oficial del plan de reestructuración, buengobiernopr.com, la reducción de empleos supera por mucho los 30,000 puestos de trabajo que mencionó el gobernador Luis Fortuño en su mensaje al país.
Luciano precisó que su análisis se basó en las cifras que figuran en esa página cibernética, a la que el mandatario remitió a los ciudadanos para conocer en detalle su plan de reestructuración fiscal y en la que se indica que la reducción de empleos debe alcanzar los 31,000 en el año fiscal 2009-2010 y, en el 2010-2011, 14,000 más, para un total de 45,000.
"No es simplemente los más de 40,000 empleos (que ordena la ley), sino que se estarían perdiendo otros empleos por la relación que tiene el gobierno con otros sectores y la pérdida del consumo", manifestó Luciano en un foro auspiciado por la Unidad de Investigaciones Económicas de la Facultad de Ciencias Sociales de la UPR.
Dijo, además, que si se toma en cuenta el ingreso promedio de los puertorriqueños en 2008, que ronda los $25,400 anuales, las medidas que implementará el gobierno traerán una pérdida de ingresos de $5,075 millones en dos años.
Esa merma en los ingresos es casi idéntica a los fondos que recibirá la isla como parte de los programas de estímulo económico federal y criollo, $5,000 millones y 500 millones, respectivamente.
"El estímulo económico se va a ver afectado casi por completo por el efecto de las medidas recesivas", anticipó.
La también profesora de Economía Eileen Segarra, especialista en Finanzas Públicas, aseguró que el plan de Fortuño para mejorar la situación del fisco "tiene un peso muy grande en un sector concentrado de la población".
Criticó, además, que se asegure que se traerá agilidad y eficiencia al gobierno despidiendo los empleados por tiempo de servicio, sin tomar en consideración su desempeño.
"En Puerto Rico, se necesita instaurar medidas para que al empleado se le mida por su producción... que realmente se premie la eficiencia", apuntó.
Por su parte, el catedrático en Desarrollo Económico, Argeo Quiñones, dijo que aunque las medidas del gobierno traerían una reducción del 18% del gasto público, del 36% de la nómina gubernamental y del 21% del presupuesto del año fiscal 2008-2009, eso no se debe confundir con una verdadera reestructuración.
"No constituye una estrategia de desarrollo, no tiene medidas de reestructuración... Es un cuadre de chequera a la republicana, con un coste social enorme, y no se podía esperar más de este gobierno", afirmó.





