Bookmark and Share
Preso por matar a su compañera

José de León de Jesús, de 45 años, salió ayer de la fiscalía para enfrentar a la justicia por matar a su compañera a tiros. (Primera Hora / Andre Kang)

viernes, 24 de abril de 2009
Maribel Hernández Pérez / Primera Hora

La conciencia será su cárcel.

Con la mirada perdida y al parecer consumido por el estallido de violencia que el miércoles exhibió al matar a su compañera a tiros, José de León de Jesús, de 45 años, salió ayer de la fiscalía para enfrentar a la justicia por sus delitos.

El guardia de seguridad ofreció su confesión ayer durante horas mediante una declaración jurada al fiscal José Marrero, de la Unidad Especializada de Violencia Doméstica de Carolina.

El juez Wilfredo Viera, del Tribunal de Río Grande, le encontró anoche causa para arresto por asesinato en primer grado y violación a la Ley de Armas. Se le fijó una fianza de 2 millones de dólares, que no pudo prestar, por lo que fue ingresado en la cárcel regional de Bayamón.

Hasta el mediodía de ayer De León aún creía que su víctima, Élida Ríos Montañés, de 30 años, estaba con vida. Repetidamente le preguntaba sobre su condición de salud, a los investigadores.

“¿Está malita?”, preguntaba.

Nadie le había dicho que ayer mismo pasó de agresor a homicida. No vio la desgarradora imagen de Élida sin vida, desamparada y de rodillas.

El sujeto se manifestó arrepentido de los hechos, reveló el agente investigador de la División de Homicidios, Calixto Camacho.

Pero su mayor arrepentimiento no fue por el vil crimen sino por el futuro de sus dos hijas de 8 y 10 años, de una relación anterior, cuya custodia tenía con el apoyo de Élida. El sujeto obtuvo la custodia, según el agente Camacho, por problemas con su ex pareja, que no detalló.

El miércoles, Élida salió a pie de su residencia en la urbanización Villa Carolina tras indicarle que abandonaría el hogar porque no soportaba más el patrón de maltrato.

“Ella iba caminando hacia Plaza Carolina y él la persiguió en el vehículo mientras trataba de convencerla de que no lo abandonara, pero ella se comunicó con el cuñado para que la buscara”, explicó el investigador sobre la versión que surgió de la pesquisa a fondo.

Como la mujer se resistió a abordar la guagua Mitsubishi Montero, el individuo le disparó frente a un negocio de piezas de autos en la avenida Sánchez Castaño de Carolina.

Ayer en la tarde se les tomaron declaraciones al cuñado y a la hermana de la occisa, los cuales salieron devastados de la fiscalía. La hermana estaba con Élida al teléfono cuando ocurrió el crimen.

La familia se mantuvo durante horas esperando en el estacionamiento de la fiscalía de Carolina hasta que llamaron a la pareja a declarar.

La madre de las dos jóvenes, cariñosa, abrazaba a su hija y le ofrecía palabras de fortaleza, sellando su apoyo con un beso antes de que la joven entrara a rememorar la dolorosa muerte de su hermana.

“No puedo hablar, estoy muy afectada emocionalmente”, pudo expresar la afligida madre, mientras se apretaba el pecho con una mano.

“Estamos muy afectados, ese hombre le dio tres tiros ahí en la carretera y no le dio break a nada”, dijo el padrastro de la víctima, identificado sólo como “Chapo”.

Élida se había querellado contra De León en tres ocasiones, pero por falta de interés y la negativa de la mujer a solicitar una orden de protección se archivaron los casos.

En la casa de la pareja se ocuparon la pistola calibre .45 con la que mató a Élida, dos rifles AR-15 y AK-47 y una pistola calibre .22, para las cuales tenía licencia.

Notas Relacionadas