Carlos Arroyo aseguró que cada miembro de la Selección Nacional siente el compromiso de calmar a sus compañeros cuando se presenten los momentos de presión en el tabloncillo. Arriba, Arroyo trata de dejar atrás la marca defensiva de Ángel Álamo. (Enviado especial / Juan Luis Martínez Pérez)
martes, 30 de agosto de 2011
Lester Jiménez / Enviado especial
Mar del Plata, Argentina. El público que abarrotará el Polideportivo, Islas Malvinas, sede del Campeonato Preolímpico, sabe que José Juan Barea es la figura principal del equipo de Puerto Rico en la actualidad, junto con el también armador Carlos Arroyo.
El problema es que los equipos contrarios también lo saben y será contra ellos que caerá toda la presión física en cada partido.
Sin embargo, tanto Barea como Arroyo son conscientes de ello y por eso aseguran estar preparados tanto física como mentalmente para un torneo que será físico e intenso desde el pitazo inicial hasta que suene la última chicharra.
“Va a ser bien agotador. Para nosotros ganar, sabemos que tenemos que terminar el torneo muertos, pero lo importante es que los 12 jugadores hagan el trabajo, que Carlos (Arroyo) y yo nos mantengamos saludables y que el banco venga a dar lo máximo como lo están haciendo”, dijo Barea al conversar con la prensa boricua luego de la sesión de práctica de ayer.
“Son muchos juegos, así que hay que tomarlos con calma. Hay que adaptarse. Voy a comer bien, hidratarme bien y mucho hielo. Nada, tratar de hacerlo posible para recuperarme los más rápido para el próximo juego”, agregó.
Tanto Barea, como Arroyo tendrán la responsabilidad de dirigir la ofensiva de Puerto Rico, pero también de calmar al resto de los jugadores en cancha en momentos de mucha presión.
Y, a la misma vez, el técnico Flor Meléndez sabe que necesita mantenerlos frescos en cancha, a pesar de que planea iniciar los partidos con ambos en cancha.
“Tenemos todos que sentirnos así, con ese compromiso, no solamente José y yo. La presión va a estar ahí, pero se trata de todos nosotros representar el país”, señaló Arroyo.
Meléndez depositará mucha confianza en la reserva, específicamente en Andrés Rodríguez, quien es el llamado a mantener la intensidad del juego cuando uno de los dos armadores estelares no esté en cancha.
“Yo los voy a ir llevando poco a poco y les voy a dar su descanso también. Puede ser que en un cuarto, uno lo juega completo pero el otro no”, explicó Meléndez.
“Creo que Andrés (Rodríguez) me va a dar buenos minutos de juego, igual que (Javier) Mojica, que ha ido creciendo también en esa posición dos, pero que también ha lucido bien de armador. Creo que vamos a estar bien”, sentenció el técnico de los boricuas.





