Rommel A. Vega Lugo, presidente de la compañía G.T.M.O., le hace entrega de un certificado a la madre de Francheska Duarte, Saira A. Jiménez. (Primera Hora / Gerald López-Cepero)
martes, 31 de enero de 2012
Maribel Hernández Pérez / Primera Hora
Las esperanzas de reunirse con su bebé de cinco meses de nacida, para hacerse cargo de ella y comenzar una nueva vida, están más próximas luego que Francheska Duarte Jiménez, de 19 años, conociera a unos nuevos ángeles que serán claves en su recuperación ya que le donaron las prótesis con las que comenzará a recibir sus terapias.
A Duarte Jiménez le amputaron sus piernas luego de que su pareja la impactara con su guagua pillándola contra otro vehículo, mientras discutía con él a través de su celular frente al negocio El Triunfo, en Barrio Obrero, el 19 de diciembre del año pasado.
Rommel A. Vega Lugo, presidente de la compañía G.T.M.O., quien recientemente creó junto con su equipo de trabajo la fundación Second Chance, escogió el caso de Francheska como el primero al que van a ofrecer la ayuda luego de leer la solicitud de donativos para su recuperación en el periódico Primera Hora. Se reunión con la progenitora de Francheska, Saira A. Jiménez, quien recibió conmovida la ayuda prometida.
Recientemente, tras regresar de la sala de operaciones donde se le volvió a revisar las heridas en sus muslos –pero no fue necesario un injerto de piel sobre las heridas de la cirugía– la joven madre recibió al grupo ilusionada tras admitirle que quiere volver a caminar para estar con su bebé.
Preguntas como “¿Y puedo volver caminar?”, “¿puedo volver a usar mis tacos aunque sean de plataforma?”y “¿Voy a volver a bailar?” fueron formuladas por Francheska a Vega Lugo, quien le revisó sus heridas para asegurarse de que todo el proceso iba evolucionando correctamente y así lo aseveró.
Francheska, a su vez, le preguntó sobre cómo se verían los pies de las prótesis, si le quedarían tal cual se observaba en la que le presentaron, y Vega Lugo detalló que sólo mientras se aprendía a caminar para que pudiera afirmar bien.
“Los pies no están completamente abiertos. No puede usar sandalias, pero sí calzado completamente cerrado. En los dos lados tiene que tener un balance de la misma cantidad de suela para tener balances, y vienen otros tipos de pies que también se los podemos adaptar en otra ocasión”, le informó el buen samaritano.
A su vez les explicó de manera sencilla en qué consiste el procedimiento para crear las prótesis, la manera en la que operan y las etapas previas a que inicie las terapias antes de comenzar a caminar.
Tan pronto el médico les informe que las heridas en los muslos que le dejó la amputación de sus piernas han cicatrizado, se le colocarán unas medias especiales que serán las que les darán forma a sus muñones antes de la colocación de las primeras prótesis con las que comenzará a caminar de nuevo, como si fuera un bebé. El proceso es arduo y en ocasiones podría causar alguna frustración en el paciente, pero debido a su edad y deseos de superarse, caminará, le aseguraron a su madre.
Después de colocada la media, durante las próximas dos semanas se le tomarían las medidas para la fabricación de sus prótesis, las cuales le tomará unos dos días al protesista de la compañía Miguel Hernández elaborarlas pieza por pieza.
“Lo que Dios quiere es que todo salga bien, esto sale del corazoncito de nosotros de verdad porque nosotros estamos abriendo una fundación, que no es para otros países. Yo siempre he dicho por qué no comenzamos a ayudar en la casa, pues Dios nos puso el periódico Primera Hora en una reunión de nosotros”, declaró Vega Lugo, mientras le explicaba a la madre de Francheska cómo fue que decidieron tomar la iniciativa para ayudarlas.
Su madre, animada, agregó que Francheska vive preguntando a los doctores todos los detalles de los tratamientos que recibe y está respondiendo bien a las terapias físicas.
“La primera vez que se sentó en la sillita de ruedas lloró muchísimo, pero ella misma se controló, me dijo: 'Mami me voy a controlar', y después, al segundo día, cuando le tocó, le digo '¿Vas a subir a la sillita?', ahí estaba más tranquilita y lo ha ido haciendo”, sostuvo emocionada.





