Lo mismo, LO MISMO La imagen de la foto superior se repitió por los 12 asaltos que duró el encuentro. Manny Pacquiao (der.) castigó inmisericordemente la anatomía de Joshua Clottey, mientras el ghanés se dedicó a cerrar su defensa y aguantar el temporal. Pacquiao se apuntó una amplia victoria por decisión unánime. (Enviado especial / Juan Luis Martínez)
lunes, 15 de marzo de 2010
Carlos González / Enviado especial
Arlington, Texas. Era imposible haber escogido un mejor escenario que el majestuoso Cowboy Stadium para que Manny Pacquiao dejara claro una vez más por qué es considerado el mejor púgil libra por libra del mundo, luego de dominar ampliamente el sábado al ghanés Joshua Clottey.
Pero momentos después de defender con éxito el cetro wélter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) ante 50,994 personas en el moderno estadio, la atención del pugilismo se dirigió inmediatamente hacia la esperada pelea frente a Floyd Mayweather, Jr., quien el 1 de mayo tiene en agenda un compromiso con Shane Mosley.
Su entrenador Freddie Roach lanzó de inmediato el reto abierto en dirección de Mayweather, Jr.
“La queremos (la pelea) y ya es tiempo de que Floyd acepte enfrentarse a nosotros. Que suba el ring, que luego nos encargaremos de aplastarlo”, destacó Roach al concluir el pleito.
Pacquiao, sin embargo, lució menos entusiasmado.
“Una pelea contra Mayweather es lo que todo el mundo desea ver y estoy dispuesto a hacerla si algún día Floyd se decide, pero no lo creo”, ”, señaló, por su parte, Pacquiao.
“Todo dependerá de mi promotor (Bob Arum), que se encarga de escoger a la próxima persona contra quien vaya a pelear. Mi trabajo es preparame bien para pelear en el ring”.
El encuentro Pacquiao-Mayweather, Jr., estuvo a punto de concretarse luego de la victoria del filipino sobre el boricua Miguel Cotto en noviembre pasado.
Pero Mayweather lenvantó una fuerte campaña en la que acusaba a Pacquiao de usar sustancias prohibidas para mejorar su rendimiento y lo retó a que se hiciera una serie de pruebas de sangre antes del encuentro, lo que eventualmente provocó que se cayeran todas las negociaciones.
Mientras, el mexicano Antonio Margarito, quien estuvo presente en el Cowboy Stadium, también podría ser considerado como posible rival del filipino. Pero, primero, necesita que alguna de las comisiones atléticas en Estados Unidos le reinstale su licencia de boxeador que California le revocó en febrero de 2009 por usar unas vendas alteradas que fueron descubiertas previo a un combate contra Mosley.
Al menos el sábado, Pacquiao hizo su trabajo sin mayores dificultades.
Dominó al fuerte Clottey durante doce asaltos para apuntarse una decisión unánime con anotaciones de 120-108, 119-109 y 119-109.
Desde el primer asalto, Clottey quiso poner a prueba el poder de Pacquiao al quedarse parado frente al filipino usando sus brazos de escudos a la explosiva ofensiva del campeón wélter (147 libras).
Pacquiao buscaba por todos los ángulos la manera de derribar la muralla que Clottey había construido para desviar los golpes. El filipino castigó repetidamente la anatomía de Clottey sin respuesta del ghanés, lo que se convirtió en una escena repetitiva durante llos 12 asaltos.
A pesar de que Clottey era quien estaba persiguiendo a Pacquiao durante la mayor parte del combate, no generaba la suficiente ofensiva como para lastimar. La mejor arma del ghanés era la recta de derecha y los upper cuts de izquierda, pero no fueron conectado con la frecuencia necesaria como para convencer a los jueces a su favor.





