Yarleen Santiago y Yamileska Yantín se llevaron la primera medalla de Puerto Rico en el voleibol de playa femenino en la historia de los Panamericanos. (Enviado especial / Angel M. Rivera)
viernes, 21 de octubre de 2011
Actualizado hace 217 días
(creado
02:32 p.m.)
Noel Algarín Martínez / Enviado especial
Puerto Vallarta, México. Yarleen Santiago apenas podía articular palabras. Yamileska Yantín se arrodilló y con los codos sobre la arena, lloró y lloró de emoción. Luego lloró un poco más.
Por primera vez dos voleibolistas nacionales féminas ganaban una medalla en unos Juegos Panamericanos.
La reacción era más que comprensible. La reacción era lógica. Habían hecho historia.
La dupla nacional superó a las estadounidenses, Heather Hughes y Emily Day en tres parciales, 21-16, 16-21 y 15-7, para colgarse esta tarde la medalla de bronce del torneo femenino de voleibol de playa de los XVI Juegos Panamericanos, que se celebra en la costera ciudad de Puerto Vallarta.
"No puedo hablar... es una mezcla de emociones, estoy sumamente contenta... No puedo describirlo, no puedo hablar...", dijo Santiago mientras intentaba ordenar sus pensamientos para expresar verbalmente lo que expresó tan claramente con sus emociones y su celebración sobre la arena del estadio Panamericano de Voleibol de Playa.
Tras caer el punto número 15 que les dio el último set y la medalla, Santiago y Yantín se lanzaron a la arena. Al fin podían dejar salir toda la emoción que tenían contenida. Luego, Santiago agarró una bandera dePuerto Rico, mientras la también voleibolista de playa, Dariam Acevedo, quien iba a ser la pareja de Santiago en este torneo antes de lesionarse una rodilla, entraba a la cancha para confundirse en un abrazo con las nuevas medallistas, abrazo que contaba toda una historia de vicisitudes superadas.
"Dios me contestó mis oraciones", indicó Yantín. "Tengo que darle las gracias a Él por ponerme en esta situación, luego de lo de la lesión de Dariam a dos semanas de iniciar los Panamericanos. Y, primero por Él y luego por ella, conseguimos esta medalla", añadió.
La medalla de Santiago y Yantín es la primera para un equipo femenino de voleibol y la segunda medalla panamericana que consigue el voleibol de playa puertorriqueño. Ya en Santo Domingo 2003, Raúl Papaleo y Ramón "Monchito" Hernández habían ganado también medalla de bronce.
"Es un sacrificio que está pagando ahora. Yo llevo ya tres años entrenando todos los días con excepción de domingo. Y de verdad hoy Dios me recompensó por todo lo que he hecho", indicó Santiago, de 33 años y quien contó con el apoyo en las gradas de su esposo Jamie Matos y de su hijo de diez años, Jaime Yadriel.
El primer set fue parejo, pero luego de un empate 15-15, la pareja boricua hizo un rally de cinco puntos para despegarse y llevarse el parcial poco después, 21-16. En el segundo set, las estadounidenses le devolvieron el favor, pero en el tercero, la dupla nacional se ordenó y aplastó a Day-Hughes, 15-7.
Para Yantín, más que el logro personal, lo que mayor satisfacción le provoca es darle una medalla a Puerto Rico.
"Esto es algo quue yo hago más por mi país, por Dariam. Dimos el todo por el todo y espero que Puerto Rico celebre esta medalla con la misma alegría que la estamos celebrando nosotras", dijo.





