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miércoles, 8 de febrero de 2012
Cada vez que transitamos por la PR-2, en la playa Guajataca de Quebradillas una enorme bandera de Puerto Rico nos saluda como una madre que despide a sus hijos ondeando su pañuelo al viento.
Ella nos recuerda nuestra identidad como pueblo y nos infla el pecho ante su imponente belleza.
Ya son 20 años saludando y bendiciendo a los hijos de este terruño que pasan por su lado.
El pasado sábado, 28 de enero ella fue testigo del intento fallido de un grupo de emisarios del legislador Arnaldo Jiménez Valle, quien está perdidamente empeñado en colocar una bandera de Estados Unidos a su lado.
Un movimiento puramente político y en año de elecciones.
Su terquedad por demostrar su sentimiento estadista es tal que es capaz de colocar una bandera en cada lugar que nuestra bandera boricua ondee.
Tal parece que no soporta ver la bandera de sus padres y abuelos ondear sola.
Esa bandera nos llena de orgullo a todos los puertorriqueños que amamos a esta tierra, sin importar nuestras ideologías políticas.
Estos mismos políticos viajan en grupos durante el mes de junio a la Gran Manzana para participar del Desfile puertorriqueño y allí sacan su banderín boricua para agitar el sentimiento patrio entre los presentes. También se llenan de orgullo al ver a Miguel Cotto o a Zuleyka Rivera con su bandera y se indignaron cuando Bernard Hopkins aventó nuestra bandera al piso antes de su pelea con Tito Trinidad y cuando Madonna se la estrujó entre sus piernas.
Señor legislador, quisiera pedirle que tenga un poco de respeto por quienes tenemos un gran orgullo por nuestra bandera y nos permita este espacio para disfrutarla flotando sola. No se preocupe, esto no cambiará nuestro status político. Hay miles de otros lugares donde pueden instalar la bandera de Estados Unidos sin crear confrontación y sin que tampoco cambie nuestro status.
Apuesto a que no hace el mismo esfuerzo por colocar la bandera de sus padres en lugar alguno.
Nuestra bandera es un símbolo de todos los boricuas, mientras que su intención es puramente política.
En momentos en que nuestro pueblo sufre la pérdida de valores y una rampante ola de intolerancia, le recuerdo que el respeto por el derecho ajeno es indispensable para alcanzar la paz...
Víctor E. Laboy
Quebradillas
¿Por qué para los penepés en todo es primero Estados Unidos que Puerto Rico?
Después de 20 años quieren acompañar la bandera de Quebradillas con la de Estados Unidos. ¡Si se ve mejor sola, para uno sentirse orgulloso de nuestra patria!
Si ellos quieren ver la de Estados Unidos en todos lados, que vayan a vivir allá para que vean cómo se nos trata en algunas partes.
Si ellos hubieran querido que Puerto Rico fuera estado, ya lo hubieran hecho, como lo han hecho en otras partes del mundo.
José Luis
Comerío






















