Celina Romany expresó que se quiere saber la forma en que se dirigió el operativo en que murió Filiberto Ojeda Ríos. (Primera Hora / Heriberto Castro)
jueves, 3 de abril de 2008
Maritza Díaz Alcaide / Primera Hora
A la ONU ante la negativa del Tribunal Supremo de Estados Unidos a que el Negociado Federal de Investigaciones (FBI) le entregue al Gobierno de Puerto Rico la evidencia sobre la muerte del líder de los Macheteros Filiberto Ojeda Ríos.
El Colegio de Abogados anunció ayer que se propone radicar una querella ante el relator especial del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) a los fines de que la muerte del líder independentista sea investigada como un caso de presunta “impunidad” para con los actores que participaron en el operativo del 23 de septiembre de 2005.
El Colegio de Abogados -también a raíz de la decisión del Supremo- reabre su propia pesquisa sobre la muerte de Ojeda Ríos, proceso para el que ya le solicitó al Gobierno de la Isla que le entregue toda la documentación que tiene en su poder.
El Colegio no pudo avanzar en la investigación que inició poco después de la muerte de Ojeda Ríos porque el Departamento de Justicia de la Isla le negó acceso a toda esa evidencia, inclusive a los agentes de la Policía de Puerto Rico que participaron en el operativo.
El Departamento se amparó en ese entonces en que también investigaba el caso, pesquisa que además quedó trunca al no conseguir la documentación y testigos que exigía del FBI.
Ante tal fracaso, la presidenta del Colegio de Abogados, Celina Romany, dijo ayer que el secretario Roberto Sánchez Ramos ya está en posición de reconsiderar su decisión de 2006.
El informe de la autopsia de Ojeda Ríos es esencial para los togados.
En 2006, la institución contrató a uno de los peritos más reconocidos de la rama forense para que evaluara la autopsia: el estadounidense Peter Deforrest.
El perito llegó a visitar el lugar de los hechos, la residencia de Ojeda Ríos, en el barrio Plan Bonito de Hormigueros, pero se vio imposibilitado de llegar a conclusiones porque el Instituto de Ciencias Forenses no quiso recibirlo.
“Queremos llevar hasta las últimas consecuencias lo que este Colegio ha dicho siempre, que es un derecho del pueblo; saber la forma en que se dirigió ese operativo y quiénes fueron los protagonistas”, dijo Romany en conferencia de prensa.
El abogado Fermín Arraiza explicó que el relator especial de la ONU, Philip Alston, ha visitado Estados Unidos para investigar otras ocho muertes a manos de autoridades de ley y orden. En ninguna de esas instancias ha sido recibido por representantes del Gobierno federal.
“En el caso de Filiberto Ojeda Ríos se da un manto de impunidad que los puertorriqueños no podemos tolerar”, expresó el abogado, al puntualizar que la ONU creó la figura del relator en 1980 como un ente a cargo de pesquisar ejecuciones sumarias y ejecuciones extrajudiciales.
El tema de la muerte de Ojeda Ríos a manos del FBI cobra mayor relevancia estos días ante las acusaciones de un Gran Jurado al gobernador Aníbal Acevedo Vilá.
El mandatario ha dado a entender que la investigación de la Fiscalía Federal está vinculada a la decisión de su administración de demandar al FBI.
Ojeda Ríos murió desangrado luego de ser abatido a tiros por agentes del FBI.
El cuerpo del independentista permaneció en el interior de su casa desde la tarde del 23 de septiembre de 2005 hasta el día siguiente cuando el FBI entró al inmueble.
El Departamento de Justicia no ha decidido qué acciones tomar a raíz del Tribunal Supremo de Estados Unidos, dijo ayer la portavoz de Sánchez Ramos, Claribel Morales.





