Al son de un bailable jíbaro, la candidata demócrata se abrió paso entre los presentes a los que se dirigió para agradecerles el recibimiento que le dieron. (Para Primera Hora / Olimpo Ramos)
lunes, 26 de mayo de 2008
Maelo Vargas Saavedra / Primera Hora
Cabo Rojo.- Sol, playa y mucho calor humano.
Eso fue lo que recibió al mediodía de ayer la precandidata a la presidencia de los Estados Unidos, la senadora demócrata Hillary Clinton, a su llegada al balneario público de Boquerón en Cabo Rojo. Aquí, decenas de ciudadanos la esperaban para saludarla y desearle éxito en la primaria a celebrarse el próximo domingo en Puerto Rico.
La alcaldesa de Cabo Rojo, Persa Rodríguez, fue una de los que recibieron a Clinton, y le expresó que los residentes de esa población costera turística estaban felices con la visita de una aspirante a la presidencia de los Estados Unidos. La senadora le ripostó que también le complacía la hospitalidad con la que fue recibida y le dijo que necesitaba que hubiese una movilización masiva a las primarias del primero de junio.
Rodríguez comentó que, aunque se identifica con Clinton porque es mujer, también lo hace con el precandidato Barack Obama por ser de la raza negra. Aunque dijo que votará en la primaria del domingo, no adelantó a quién apoyará.
Al son de un bailable jíbaro, a cargo del Ballet Renacer de Cabo Rojo, la candidata demócrata se abrió paso entre los presentes a los que se dirigió para agradecerles el recibimiento que le dieron.
“Estoy muy agradecida por todos ustedes y sólo quiero decirles lo mucho que amo estar aquí”, dijo al tiempo que expresó que la música que escuchaba le recordaba la Parada de Puerto Rico en Nueva York. El Desfile Puertorriqueño en la Quinta Avenida se celebrará este año el próximo 8 de junio.
El pueblo contento
Para el médico de familia Delvis Ramírez Lugo, la presencia de Clinton en Cabo Rojo representa el compromiso de una persona que conoce los problemas de los boricuas por que fue la esposa de un ex presidente. Esto, dijo, ayudaría a que -de ser electa presidenta de Estados Unidos- busque solucionar problemas como la criminalidad, salud y educación.
Para Rosalina Ramos, presidenta de la Corporación Orgullo Gay del Oeste, una de las cosas que trajo a la senadora Clinton a Boquerón es el activismo de la comunidad gay a su favor, por lo que instó a los políticos de Puerto Rico a que respeten sus derechos.
“Yo soy delegada a la Convención Demócrata por la comunidad abiertamente gay”, dijo la portavoz de la Parada Orgullo Gay que anualmente se celebra por las calles del poblado Boquerón.
Por su parte, Magali Irizarry, de Ponce, que se encontraba junto a su familia disfrutando de un pasadía dijo que, cuando se enteró de la visita de la senadora demócrata, llegó hasta el lugar para demostrarle su apoyo.
“Me parece maravilloso su presencia sobre todo en un área como ésta donde todo el mundo está en traje de baño y disfrutando de un día en familia”, expresó.
Poly Irizarry, de Bayamón, que también compartía con su familia en la playa, fue otra de las que se acercaron para demostrarle su apoyo a Clinton. Dijo que es un honor que una mujer aspire a la presidencia de los Estados Unidos.
“La admiro por la trayectoria que tuvo su esposo y por la de ella como primera dama, aparte de que es madre como lo soy yo y por eso espero que nos traiga muchas cosas lindas para nuestros niños cuando sea presidenta de los Estados Unidos”, sostuvo.
En el caso de Gloria Caraballo, de Cabo Rojo, ésta dijo que fue hasta el balneario para decirle a la precandidata: “No te quites, que todavía no se sabe qué pueda pasar, sigue delante y no te des por vencida”.
Doña Edna Morales, de Ponce, a sus 77 años disfrutaba con mucho humor de un día de sol y playa y cuando supo que llegaba Clinton salió de las tibias aguas para tratar de saludarla.
“Me parece muy buena persona y yo espero que aumente las ayudas a nosotros los envejecientes, más ayudas en programas y beneficios para nosotros y para los que están haciendo fila para entrar a la vejez, que nos amplíe los servicios médicos”, comentó.
En el caso de John Ponomarciuc, de 66 años, estadounidense que lleva varios años radicado en la ciudad de Mayagüez junto a su esposa, dijo que le gustaría activarse antes del domingo para poder votar en la primaria demócrata y endosar a Clinton.
“Si tuvimos un presidente como Bill Clinton, la mujer tiene que tener los mismos principios que tuvo su marido y estoy buscando cómo inscribirme para votar aquí en esa primaria demócrata”, comentó a PRIMERA HORA.
Tras caminar por un largo trecho a la orilla del mar, donde decenas de bañistas la saludaron y tomaron fotos, Clinton se mostró complacida con su visita a la capital turística del oeste.
“Dios bendiga a Puerto Rico, Dios bendiga a América y Dios nos bendiga a todos”, añadió al expresar que de ser electa presidenta trabajará desde el primer día con los problemas de Puerto Rico.
La senadora demócrata arribó en la tarde del pasado sábado al aeropuerto Rafael Hernández de Aguadilla, donde se dirigió más tarde a un grupo de residentes de esa población en el coliseo Luis T. Díaz, para en la noche cenar en el restaurante del Hotel Primavera de Rincón, donde pernoctó.
Poco después de las 11 de la mañana acudió a un servicio religioso en la iglesia Pabellón de la Victoria en Hormigueros antes de ir al balneario Boquerón.
En Hormigueros, según Prensa Asociada, Clinton ofreció un deslinde espiritual sobre las razones que la han llevado a continuar en la contienda por la nominación presidencial demócrata, pese a todos los reveses en superar a su rival Obama.
Clinton dijo ante los feligreses de la iglesia evangélica: “No hay nada que no podamos hacer juntos si solicitamos la bendición de Dios y si nos mantenemos comprometidos y no nos desanimamos ante los reveses que a menudo nos aquejan en la vida”.





