El Gobernador y su esposa, Luisa “Piti” Gándara, entraron al Capitolio por las escalinatas del lado norte en compañía de su hijo menor, Juan Carlos, y el portavoz del Partido Popular Democrático (PPD) en la Cámara, Héctor Ferrer. (Primera Hora / Heriberto Castro )
jueves, 7 de febrero de 2008
LIBNI SANJURJO MELÉNDEZ / Para Primera Hora
Último mensaje… de este cuatrienio.
Con la convicción de que el mensaje de situación del país que ofreció ayer sería sólo el último del cuatrienio, el gobernador Aníbal Acevedo Vilá arribó ayer a la Casa de las Leyes a las 5:30 de la tarde, mientras un grupo reducido lo recibía con abucheos.
Pero ni las expresiones de rechazo a su persona ni las manifestaciones en contra de sus cuatro años de gestión administrativa lograron borrar de su rostro la amplia sonrisa que no dejaba de mostrar a su llegada, caracterizada por un ligero frío acompañado con viento.
¿Será este su último mensaje?, se le preguntó.
“De este cuatrienio, sí”, respondió a PRIMERA HORA Acevedo Vilá, quien apuesta a la reelección pese a la pesquisa federal que enfrenta, así como a las críticas a su labor gubernamental.
Y su esposa, Luisa “Piti” Gándara, también aseguró a este diario que “habrá muchos más” Mensajes de Estado.
Ambos, quienes vestían de negro y se agarraban fuertemente de las manos, llegaron en una Nissan Armada negra y entraron al Capitolio por las escalinatas del lado norte, junto a su hijo menor, Juan Carlos, y el portavoz del Partido Popular Democrático (PPD) en la Cámara, Héctor Ferrer.
Fueron recibidos por una protesta de decenas de miembros de la Unión Independiente Auténtica (UIA) de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, ubicados al cruzar la avenida en la plaza San Juan Bautista y otro grupo pequeño que se apostó en la plazoleta del lado norte.
No hubo ningún incidente de violencia. La seguridad estaba en cada rincón. Policías, incluidos la unidad especializada de SWAT, y miembros de la escolta del Gobernador podían ser vistos a simple vista.
Una vez adentro, Acevedo Vilá y los presidentes de la Cámara de Representantes y el Senado, José Aponte Hernández y Kenneth McClintock, respectivamente, se reunieron a las 5:35 de la tarde en la oficina del líder cameral, cumpliendo así con el protocolo.
Allí permaneció hasta que a las 6:22 de la tarde fue escoltado al hemiciclo cameral. ¿Qué intercambio de palabras tuvieron durante esos minutos de aparente cordialidad, que contrasta con el comportamiento diario de los políticos? Sólo ellos los saben.
También estuvieron presentes en el encuentro el secretario de Estado Fernando Bonilla; la Primera Dama; el secretario de la Gobernación Jorge Silva Puras y Ferrer.
Al remodelado hemiciclo de la Cámara, Acevedo Vilá llegó escoltado por legisladores de los tres partidos políticos. Fue recibido con aplausos de los funcionarios, alcaldes y legisladores populares, pero no de los senadores y representante del Partido Nuevo Progresista (PNP).
Una pareja de ellos hablaba entre sí, otros por teléfono y otros permanecieron sentados mientras los populares se levantaban a aplaudir.
Fue evidente, además, la ausencia del comisionado residente en Washington Luis Fortuño y del ex gobernador y senador Pedro Rosselló, uno de los cuales será su contrincante por la Gobernación en las elecciones de noviembre.
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