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Rosselló y Berríos emiten sus juicios sobre la situación

El senador Pedro Rosselló dijo que no tenía motivos para alegrarse. (Primera Hora / Archivo / Vanessa Serra)

sábado, 29 de marzo de 2008
Irene Garzón Fernández / Primera Hora

El ave fénix y la conciencia.

Desde esos prismas, el derrotado ex gobernador Pedro Rosselló y el presidente del Partido Independentista Puertorriqueño, Rubén Berríos, se expresaron en torno a las acusaciones federales contra el gobernador Aníbal Acevedo Vilá.

Para Rosselló, es un “episodio triste y desafortunado”, un “gran golpe” para Puerto Rico.

“Estamos ante unas acusaciones muy serias, y aún cuando se trata de un adversario político, no hay espacio, ni motivo para alegrarse, por el contrario, es una gran desgracia que alguien haya caído presa de la corrupción”, dijo el ex gobernador que salió bien librado en los tribunales locales en el caso de su pensión “Cadillac”.

Según Rosselló, “las crisis tienen siempre dos caras: la de la amenaza y la de la oportunidad. Ante este escenario, es imperativo aprender las lecciones”.

El ex gobernador afirmó que “combatir la corrupción requiere vigilancia constante, requiere que las instituciones se fortalezcan como guardianes de la ley y el orden, requiere apoyo del pueblo para prevenir, identificar y procesar”.

“Vayan nuestras oraciones a las familias que sufren las consecuencias de estos actos y a todos los puertorriqueños que sufren esta experiencia desastrosa para nuestro pueblo, mi exhortación a que podamos como sociedad civilizada crecer y progresar de las cenizas de esta penosa situación. Es nuestro mayor anhelo que nuestro pueblo establezca un renacimiento puertorriqueño que nos permita construir una sociedad de igualdad ciudadana, de ley y orden, de justicia social y progreso para todos”, dijo Rosselló.

Por su parte, en declaraciones desde Ciudad México, donde participa en una reunión del Comité Latinoamericano de Trabajo por la independencia de Puerto Rico, el ex senador Berríos dijo que “el momento actual demanda de todos los puertorriqueños un profundo examen de conciencia”.

Argumentó que la presencia del Tribunal Federal se debe al colonialismo y “sea el Gobernador culpable o inocente de los delitos que se le imputan, de lo que sí es culpable es de defender y perpetuar la colonia”.

El líder pipiolo expresó que “si reflexionamos sobre estas consideraciones, este momento de crisis servirá para iluminar el futuro de los puertorriqueños independientemente de convicciones ideológicas”.

Según Berríos, no se puede “confundir la persecución por razones ideológicas... con las acusaciones por delitos comunes que se les han formulado en los últimos años a líderes de otras tendencias políticas porque, de hacerlo, seremos rehenes del oportunismo y la manipulación dirigidos a perpetuar la colonia”.