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Sacan las uñas y levantan pancartas

 (Primera Hora / Heriberto Castro)

jueves, 21 de febrero de 2008
Sara M. Justicia doll / Primera Hora

Dicen que no les quedaba de otra, la huelga es su última opción.

"Esto ilustra el cinismo y la insensibilidad de un secretario que nos ha hecho perder el tiempo y que quiere privatizar el sistema”.

Luis Pastrana 
Maestro de Bellas Artes en la escuela Francisco Gaztambide de Bayamón

Ya han hecho arreglos personales, han vivido situaciones que los llevan a estar en las filas y van para adelante. Así, un grupo de maestros que se encontraba en las escalinatas del Departamento del Trabajo ayer en la tarde, poco después de que se decretara la huelga de la Federación de Maestros, dijo a PRIMERA HORA que confían en que la huelga provoque la reacción que esperan del patrono.

Carmen Otero lleva 25 años en el sistema educativo del país. Es maestra de primer grado y ayer después de salir de la escuela llegó hasta Hato Rey con una pancarta en protesta. “No quiero que privaticen la escuela. Otra de las cosas que me lleva a la huelga es el tope de estudiantes. Este año por primera vez he tenido un grupo de excelencia, porque sólo tengo 17 estudiantes. Antes tenía 25 a 30 y no lo podía garantizar”, dijo.

Otero se había mantenido optimista de que las negociaciones entre la Federación y el Departamento de Educación rindieran frutos. Pensó que hoy a las 6:30 de la mañana estaría entrando al plantel donde trabaja como de costumbre a dar sus clases. Pero no será así y está lista para llegar a la escuela, pero a piquetear.

Ivanys Rouco es también maestra de primer grado de la escuela Horace Mann, en Cataño, al igual que Carmen. Ella tiene a su cargo 18 estudiantes, de los cuales cuatro son alumnos de educación especial. “Ésta es la única forma de que el patrono nos haga justicia, estando en las filas”, dijo Rouco.

De su parte, María Boiges, maestra de la vocacional Miguel Such, dijo que va a la huelga por las malas condiciones de trabajo en las que labora, la poca salubridad.

“Mi esposo y yo ya habíamos adelantado las cuentas de la casa porque no sabemos cuánto esto va a durar. Habíamos adelantado pagos del carro y también de las tarjetas de crédito”, dijo.

El maestro de Bellas Artes en la escuela Francisco Gaztambide de Bayamón, Luis Patrana, mostraba una ilustración monstruosa del secretario Rafael Aragunde y del Gobernador.

“Esto ilustra el cinismo y la insensibilidad de un secretario que nos ha hecho perder el tiempo y que quiere privatizar el sistema. La huelga afecta mi seguridad de empleo, afecta la calidad de la enseñanza, pero sé que tengo que enfrentar las consecuencias, la lucha es el presente y así determinamos el futuro”, dijo el maestro de arte.

Pastrana denunció que la falta de materiales, equipo, el hacinamiento y la cantidad de maestros rotando entre salones crean una precariedad terrible en el sistema que propicia la violencia y la agresividad entre los estudiantes.

Por otro lado, Darnes Fernández, maestra de la escuela José Santos Quiñones, de Canóvanas, ha sufrido la persecución de una directora que no supo dirigir su escuela. El plantel donde trabaja queda en una zona industrial donde no hay seguridad. “La huelga no sacrifica la enseñanza, el Gobierno lo hizo primero con el cierre del 2006, no hay otra opción”, dijo Fernández.