Se hunden casas en San Sebastián por fuertes lluvias

 
 
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Se hunden casas en San Sebastián por fuertes lluvias

La casa de Rafael Suárez fue la más dañada, todo se fue abajo. (Para Primera Hora/Olimpo Ramos)

domingo, 5 de junio de 2011
Actualizado hace 355 días
(creado 02:48 p.m.)

Maelo Vargas Saavedra / Para Primera Hora

San Sebastián. A comenzar de  cero.

Dos familias vecinas del barrio Hato Arriba, sector La Gallera de San Sebastián, lo perdieron todo en un abrir y cerrar de ojos, pero le dan gracias a Dios que están vivas para contarlo, aunque se quedaron sin residencias a consecuencias de las lluvias de la pasada semana.

El pasado jueves, Rafael Suárez Román y su esposa, María Cruz Cruz, fueron los primeros en percatarse de que la vivienda estaba deslizándose debido a las copiosas  lluvias que por más de una semana han estado azotando al pueblo de San Sebastián.

“Mi esposa fue la primera en llegar y notó que había bajado un poco el terreno y entonces comenzamos a sacar las cosas, y ya a las tres de la madrugada del viernes había bajado unos tres pies más y se fue la casa hacia atrás’’, dijo Suárez Román, quien labora en una empresa de equipos médicos en Añasco.

Indicó que ya el viernes durante el día la casa estaba a unos diez pies del nivel de la carretera PR-443 del barrio Hato Arriba, a la entrada del pueblo de San Sebastián, donde han estado residiendo por los pasados 10 años.

“Mucha gente nos ayudó a sacar todo lo que pudimos y logramos vaciarla; aquí se nos fue parte de nuestras vidas, porque invertimos entre casa y mobiliario como $140 mil y en un abrir y cerrar de ojos nos hemos quedado en la calle’’, expresó al destacar que prácticamente todo lo deben en un préstamo a una cooperativa.

Según Suárez, todavía cree que es “una pesadilla’’ lo que esta viviendo porque nunca pensó que al salir en la mañana de su residencia y al llegar en la tarde cansado luego de un día de trabajo se iba a encontrar con que la misma se estaba deslizando con todo y terreno.

“Si pasa de noche, amanecemos con nuestras niñas de 12 y 13 años allá abajo, pero gracias a Dios que fue de día y por lo menos nos estamos quedando en las residencias de familiares en lo que decidimos qué habrá de pasar, porque a la verdad que esto ha cambiado nuestras vidas de la noche a la mañana’’, añadió.

“Nuestras cosas están regadas por todo San Sebastián y nuestra familia también, y no es fácil tenerlo todo a la mano y de momento quedarte en cero’’.

Mientras, Salvador Ramos Torres, encargado de la propiedad del municipio de San Sebastián, y su esposa, María Valentín Pérez, maestra, corrieron la misma suerte, cuando su residencia contigua a la de la familia Suárez Cruz, también cedió con todo y terreno.

“A las seis de la tarde llegamos y encontramos al vecino, (Rafael Suárez), que nos dijo: ‘Perdimos nuestras casas’, porque la de nosotros también estaba cediendo y mi esposa estalló en gritos y llanto porque la residencia ya había bajado por lo menos seis pulgadas en el área de la marquesina y la del vecino se había bajado como tres pies’’, expresó Ramos Torres.

Ramos Torres dijo que “se volvió como loco’’, pero de inmediato vino ayuda de la familia y pudieron sacar todo lo del interior de la residencia y hasta desmontar puertas y ventanas.

“Tenemos la ropa y propiedad en todos lados, somos cinco de familia, dos de mi esposa ya grandes, de 22 y 18, y la nena de ambos de 10 años y nosotros dos,  pero con el favor de Dios empezaremos de nuevo, porque lo importante es que estamos vivos’’, dijo.

Indicó que hace 10 años compraron esa residencia, que pagan al día una hipoteca de cerca de $700, por lo que entiende que  “es una pesadilla’’ lo que les está pasando.

“Despierto por la mañana y pregunto: ‘Dónde estoy’ porque la nena mía está en la casa de mi mamá, los muchachos durmiendo en el piso en un apartamento que nos prestaron y no sabemos hasta cuándo porque primero hay que saber qué nos dice el banco’’, dijo al estimar las pérdidas de su residencia en unos $150 mil.

“Éste es mi primer hogar, pero lo importante es que estamos vivos y podemos seguir hacia adelante con el favor de Dios’’, terminó.

Su esposa María dijo que “todavía no ha despertado’’ de lo que entiende es una pesadilla.

“Yo, cuando lo vi, empecé a dar gritos porque comenzó una grieta entre las dos residencias y se notaba que venía hacia la mía y en cuestión de nada ya había bajado varias pulgadas’’, dijo al destacar que “gracias a Dios tenemos salud y trabajo, porque lo empezaremos de nuevo’’.

El vicealcalde de San Sebastián, Luis González, dijo que, una vez se conoció del deslizamiento de ambas viviendas, la respuesta de las agencias estatales y municipales fue rápida y se ordenó evacuar las mismas y acordonar el área por medidas de seguridad.