domingo, 23 de octubre de 2011
04:23 p.m.
Noel Algarín Martínez / Enviado especial
Guadalajara, México. Guadalajara, México. Antes de los XVI Juegos Panamericanos, la Selección Nacional femenina de Baloncesto había conseguido una victoria en las dos ediciones previas de este evento en las que había participado: San Juan 1979 y Caracas 1983.
Pero, en Guadalajara 2011, ya ha conseguido dos triunfos... ¡Y qué dos triunfos!: uno sobre Estados Unidos -a quienes nunca había vencido- y el segundo ayer ante Argentina, que le dio el pase a las semifinales del torneo de baloncesto por primera vez en su historia.
Cuatro tiradas libres en el clutch de la armadora Carla Cortijo, así como 18 y 16 puntos de Carla Escalera y Mari Noeli Placido, respectivamente, ayudaron a las boricuas a sacar un emocionante desafío sobre Argentina, 73-70, que les permitirá disputar una medalla en el torneo de baloncesto femenino panamericano.
Las boricuas jugarán mañana contra Brasil a la 1:00 de la tarde, 2:00 p.m. de Puerto Rico, por el pase a la final del evento. México hará lo propio contra Colombia en la noche.
“No sé ni cómo explicarlo...”, indicó Cortijo tras el partido, al tratar de hablar del significado de la victoria. “Fue el orgullo con el que jugamos. Desde el principio, salimos a jugar confiadas y con mucho orgullo”.
Puerto Rico entró al último parcial en desventaja, 52-47, pero aprovechó un bache ofensivo de las argentinas, quienes pasaron poco más de cinco minutos sin anotar, para irse al frente, 63-57.
Las argentinas, no obstante, se reencontrarían con el aro para empatar el partido, 69-69, con 17.8 segundos.
Fue entonces que Cortijo mostró su sangre fría bajo presión al marcar cuatro tiradas libres, tras recibir dos faltas personales, que dieron la victoria a Puerto Rico y el pase a semifinales, en las que se verán con las brasileñas, favoritas del torneo e invictas con marca de 3-0.
“¡Vamo' allá!”, dijo Cortijo cuando se le preguntó por el juego de hoy contra Brasil. “Ellas son humanas igual que nosotras. Así que vamos a jugar con mucho orgullo”.
Para el coach nacional, Omar González, el triunfo sobre Argentina y la clasificación a semifinales es un premio al esfuerzo de los pasados meses.
“Los últimos tres meses han sido de muchos sacrificios, lejos de las familias, entrenando. No pudimos clasificar a las Olimpiadas en el preolímpico, pero aquí se nos dio la oportunidad de ir por una medalla y hacer historia”, dijo González.





