jueves, 2 de octubre de 2008
Maritza Díaz Alcaide / Primera Hora
Sin tregua los ataques entre Aníbal Acevedo Vilá y Luis Fortuño en el primer debate.
Los principales protagonistas del encuentro más esperado de la campaña lucieron anoche parejos tanto en el intercambio de golpes como a la hora de no dar explicaciones sobre los asuntos más polémicos.
Tal y como se esperaba, los temas de la corrupción y la crisis económica que aqueja a los puertorriqueños fueron los que sirvieron de trampolín para que Fortuño y Acevedo Vilá se lanzaran los jabs más contundentes.
El Comisionado Residente en Washington aprovechó los 24 cargos federales que pesan contra el Gobernador para poner en tela de juicio su moral.
“Por primera vez hay un candidato que está libre bajo su palabra”, le dijo Fortuño al Primer Ejecutivo, quien a su vez acusó a su principal opositor de haberse hecho millonario siendo el representante de la Isla en la capital federal.
Fortuño trajo a colación, por primera vez, que Acevedo Vilá recibió un donativo ilegal de $250 mil (el mismo que presuntamente le otorgó el empresario Edwin Santana) en Fortaleza.
El Gobernador, mientras tanto, señaló que en 2007 la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA) investigó un proyecto de construcción en que Fortuño tiene intereses económicos.
Esa pesquisa, según dijo, estaría relacionada con contaminación de agua.
Los candidatos dejaron ambos asuntos sin contestar.
El Primer Ejecutivo tampoco respondió cómo paga los honorarios de $1,000 la hora de sus abogados del pleito federal.
En cuanto a sus finanzas, Fortuño se limitó a decir que a él se le acusa de hacer una inversión hecha antes de entrar a la primaria.
El tema de la corrupción sirvió para que Acevedo Vilá atacara con fuerza el carácter de Fortuño, esta vez utilizando un chiste. Los cargos federales en su contra, dijo que se parecen al líder del PNP “en lo flojos que son”.
La situación económica en otro turno le valió al Gobernador toda una lluvia de críticas no sólo del presidente del PNP, sino también de los otros dos aspirantes a la Gobernacion Edwin Irizarry Mora, del Partido Independentista Puertorriqueño, y de Rogelio Figueroa, de Puertorriqueños por Puerto Rico.
Fortuño urgió de los electores que tengan “cuidado de los cantos de sirena” del mandatario cuando les dice que va a bajar el sales tax , “porque él lo que quiere es subir los impuestos”.
Acevedo Vilá anunció, sin embargo, que él se compromete con bajar el impuesto al consumo al 2.5 % en los primeros cien días de su administración, si se elige también a una Legislatura popular.
En cuanto al tema del status, Fortuño fustigó al candidato del PPD por el flanco de que éste quiere que Puerto Rico se desvincule de Estados Unidos; que pretende colocar en peligro las ayudas federales al pedir que éstas se reciban en bloque.
Acevedo Vilá le ripostó que con esa iniciativa no se afectará ningún programa y que la táctica de miedo de su opositor no tendrá éxito.
El tema de la agricultura sirvió para más intercambio de ataques.
Fortuño dijo que el Gobernador ha abandonado ese sector y Acevedo Vilá se refirió a que en la página de Internet del PPD se publica una carta en que Fortuño se opone a la protección del Corredor Ecológico del Noreste.
Figueroa y Mora en general dividieron los ataques por partes iguales entre el Gobernador y Fortuño.






