El abridor de los mayagüezanos, Juan Padilla, confrontó problemas paras poder colocar sus mejores lanzamientos y pagó el precio, pero además el juicio de los jugadores boricuas les pasó factura. (Enviado especial / Juan Luis Martínez)
jueves, 4 de febrero de 2010
07:58 a.m.
Lester Jiménez / Enviado Especial
Isla Margarita.- Con dos derrotas en las costillas en sus primeros dos compromisos del certamen, los Indios de Mayagüez están obligados a ganar los cuatro partidos que les restan para tener alguna opción al título de la Serie del Caribe.
Una derrota más significaría la virtual eliminación del evento y también extender a una década el tiempo de espera por un nuevo título caribeño.
La última vez que Puerto Rico celebró al final de una Serie del Caribe fue en el año 2000 en Santo Domingo.
"Vamos a tratar de parar la mala racha. Nosotros vinimos aquí con la meta de poner a Puerto Rico en el sitial que estaba, pero hemos cometido algunos errores mentales que no debemos cometer", manifestó el dirigente de los Indios, Mako Oliveras.
"Todavía no he conocido pelotero que no cometa errores. Esto es parte del juego… Hay que darle crédito al pitcheo de Venezuela. El bullpen hizo un gran trabajo", subrayó.
El abridor de los mayagüezanos, Juan Padilla, confrontó problemas paras poder colocar sus mejores lanzamientos y pagó el precio, pero además el juicio de los jugadores boricuas les pasó factura.
Apenas lanzó dos y dos tercios de entradas en los que le conectaron siete inatrapables y permitió cuatro carreras.
"No fue uno de esos juegos que esperaba lanzar. Me sentía bien, estaba lanzando strikes, pero los lanzamientos que me ayudaban a cerrar las entradas se quedaron un poco altos", señaló Padilla.
Por su parte, Padilla, quien ayer cargó con el doloroso revés ante los venezolanos, se mantiene esperanzado en que podrán revertir su propio destino.
"Entiendo que todavía hay chance. Podemos ganar los cuatro partidos que nos quedan y ya veremos qué pasa", manifestó Padilla.
Mientras, el campocorto boricua Luis "Wicho" Figueroa dijo que: "Nos tenemos que concentrar un poco más, pero sé que todos estamos tratando de hacer lo mejor que podemos. No es culpa de nadie".
Los Indos enfrentarán esta tarde a los Naranjeros de Hermosillo, representantes de México, en el tercer compromiso de este torneo. Bill Pulsipher será el responsable de subir a la lomita para lanzarles a los aztecas, mientras que Hermosillo ripostará con el zurdo Travis Blacley.





