De izquierda a derecha, el dirigente Mako Oliveras, Edwards Guzmán, Danny Valencia, Raúl Casanova y Luis Figueroa esperan por un cambio de lanzador. (Enviado especial / Juan Luis Martínez)
jueves, 4 de febrero de 2010
Lester Jiménez / Enviado especial
Isla Margarita. Cuando un león con hambre se encuentra con un indio sin flechas, pobre del cazador.
Por segundo día corrido, los Indios de Mayagüez abandonaron cabizbajos el terreno del estadio Nueva Esparta al caer anoche, 5-2, ante los Leones del Caracas.
La derrota pone prácticamente al filo del abismo a los boricuas, que se ven obligados a ganar todos los partidos que les restan y prender varias velas al dios Yokahú a ver si obra un milagro que los salve de la eliminación.
Anoche, los dioses parecieron haber abandonado la tribu en medio del huracán. Una vez más, el corrido de bases de los boricuas volvió a traicionarlos y el bateo oportuno tampoco estuvo de su lado.
Los Leones le cayeron a palos al abridor Juan Padilla desde la segunda entrada cuando Raúl Padrón, sin encomendarse a nadie, la enganchó sobre la verja del jardín derecho para abrir la pizarra, 2-0.
Entonces, pareció como si un aguacero de palos venezolanos cayera sobre el terreno y no escampara.
Venezuela descifró a su gusto los lanzamientos de Padilla y en la tercera, le conectaron cuatro indiscutibles más al abridor de los mayagüezanos -el último de ellos también de Padrón para remolcar su tercera anotación del partido- y de inmediato se despegaron, 4-0.
Eso fue todo para Padilla, que apenas lanzó dos y dos tercios de entrada, le conectaron siete inatrapables y permitió cuatro carreras antes de ser relevado por Nelvin Fuentes.
“No fue uno de esos juegos que esperaba lanzar. Me sentía bien, estaba lanzando strikes, pero los lanzamientos que me ayudaban a cerrar las entradas se quedaron un poco altos “, dijo Padilla, quien cargó con el revés.
La quinta anotación de los melenudos llegó en la cuarta, cortesía de un sencillo remolcador de Luis Maza para ampliar la pizarra, 5-0.
En la tercera, los boricuas desperdiciaron una valiosa oportunidad cuando colocaron tres corredores en base y un solo out. Pero Luis “Wicho” Figueroa conectó elevado corto al central que el jardinero de los Leones, Jackson Melián, intentó recoger sin éxito a ras del césped. Pero ninguno de los corredores adelantó y Melián lanzó de inmediato a segunda y de ahí el tiro al plato para fusilar a Danny Valencia y completar la doble matanza, y dejar congelados y sin carreras a los Indios.
No fue hasta la cuarta que las oraciones indígenas llegaron al cielo. Randy Ruiz abrió la entrada con un cuadrangular solitario ante los envíos de Jason Simontacchi, y más adelante, Eduardo Báez conectó doblete y anotó con error en el tiro del jardinero corto Gregorio Petit en batazo por el cuadro de Ángel Sánchez para acercarse, 5-2.
Pero fue lo único que pudieron hacer. En la sexta, lograron colocar tres corredores en base luego de dos fuera, pero Jesús “Motorita” Feliciano murió con elevado al central para apagar la rebelión indígena.
Ganó el relevista Darwin Cubillán, que entró en la quinta a salvar a Simontacchi, lanzó una entrada, permitió dos hits , una base y ponchó a dos. Padilla cargó con la derrota.
Los Indios, heridos de muerte, intentarán parar la hemorragia fatal esta tarde cuando enfrenten a México a las 4:30 p.m. hora de Puerto Rico.
“Ayer (martes) cometimos errores mentales y no corrimos bien las bases. Hoy (ayer) nos pasó lo mismo , pero ya lo pasado es pasado. Vamos a buscar ganar el primer juego. No puedo pensar en cuatro partidos”, dijo el dirigente boricia Mako Oliveras.





